12.9.18

LATINOS EN EL FESTIVAL INTERNACIONAL DE CINE DE TORONTO



Un balance mixto ofrece hasta ahora --a mitad de camino-- la presencia del cine latinoamericano en el Festival Internacional de Cine de Toronto (TIFF por su sigla en inglés). A continuación, el comentario sobre algunos de los filmes vistos a este momento.

Crónica de Sergio Martínez


Ilse salas en el rol protagónico en Las niñas bien
Las niñas bien (Alejandra Márquez Abella, México). Una película de buena factura, con un logrado desarrollo argumental y personajes bien estructurados. La actuación de Ilse Salas como la esposa y madre de familia de "buena familia" casada con lo que se llama "un buen partido" es destacable por la manera de retratar las reacciones de la mujer a las diferentes vicisitudes que tendrá que enfrentar. El film ilustra muy bien el comportamiento de un grupo de parejas pertenecientes a la elite financiera del país que cuando se desencadena la crisis de 1982 deja a la mayor parte de ellos en una precaria situación. Esto no sólo afecta su status, sino también sus propia estabilidad familiar. Quizás sólo el final no parece resuelto de un modo muy convincente. En general sin embargo, este es un film a recomendar.

Tarde para morir joven (Dominga Sotomayor, Chile). Por el contrario, este es un film con una débil historia, con secuencias mal hilvanadas y sin un foco claro. Para un público no chileno, el contexto de la trama tampoco sería fácil de entender. La historia transcurre en 1990, Chile recién ha salido de la dictadura y un grupo de familias de clase media, aparentemente nostálgicos de su pasado hippie, decide irse a vivir en una comuna, con limitados recursos y con un deseo de vivir de la tierra y en contacto con la naturaleza. El film fue rodado en Peñalolén, en los alrededores cordilleranos de la capital. Hay algunos conflictos familiares, particularmente por parte de la joven Sofía, que no tiene mayores ganas de seguir viviendo en el sitio al cual fue llevada por su padre. Su madre sin embargo, tampoco parece querer vivir con ella. Quizás el único momento interesante y además revelador de lo absurdo de la situación, se produce cuando la búsqueda de una perra perteneciente a una chica de la comuna, pone en contacto y contraste, a los tardíos hippies que por una suerte de snobismo revertido han optado por vivir artificialmente pobres, con auténticos pobres que viven en un vecindario popular.

La camarista transcurre en un
ambiente claustrofóbico
La camarista (Lila Avilés, México). Un film con una historia claustrofóbica --todo transcurre al interior de un hotel. Eve (Gabriela Cartol) es una camarista (camarera en otros países latinoamericanos) que trabaja en un hotel de lujo en Ciudad de México. Eve es una trabajadora eficiente y está bien conceptuada por sus supervisores. Su dedicación al trabajo la lleva incluso a la paradójica situación de ser en algún momento una buena guardiana de un niño ajeno, mientras ella tiene que dejar al suyo al cuidado de otra persona. Su buena voluntad incluso la lleva a ayudar a una compañera de trabajo sin pensar en que eso pudo no haber sido lo mejor.

Roma (Alfonso Cuarón, México). El más reciente film de este director mexicano despertó muchas expectativas después de sus exitosas incursiones en Hollywood (Cuarón ganó un Oscar por mejor dirección en 2013 por Gravity).  Roma no se refiere a la ciudad italiana sino a un barrio de Ciudad de México donde transcurre esta historia ambientada a comienzos de los 70. Filmada en blanco y negro, la película transmite muy bien el sentido nostálgico --y muy personal-- del director. Más allá de eso sin embargo, Roma es decepcionante: el tema mismo es muy local, irrelevante para un público no mexicano. Las secuencias son extremadamente largas, por momentos nada parece estar pasando. Ciertamente los 135 minutos del film se hacen notar. Lo que puede decirse como conclusión del argumento, es que se trata de una historia en que las dos mujeres centrales en la historia, Sofía, la patrona (Marina de Tavira) y la criada Cleo (Yalitza Aparicio), comparten su condición de víctimas de una situación de dominación y abuso por parte de sus respectivos hombres, aunque de diferente manera.

8.9.18

EL FESTIVAL INTERNACIONAL DE CINE DE TORONTO: ¡TODO UN EVENTO!


  • ·         La presencia latinoamericana
  • ·         Los filmes de Quebec
  • ·         Y mucho más en la nueva edición del TIFF

Crónica de Sergio Martínez

El TIFF (por su sigla inglesa de Toronto International Film Festival) es la mayor y más influyente muestra cinematográfica después de Cannes. Habitualmente considerado una plataforma de lanzamiento para las películas de Hollywood, sus organizadores han tratado en los últimos años de atraer más filmes de otras partes del mundo, incluida América Latina desde donde se moviliza un contingente bastante grande de directores, estrellas y sobre todo productores. El esfuerzo vale la pena, el TIFF es también un agitado mercado de películas y por ende, una potencial oportunidad para productores de fuera de Norteamérica de colocar sus filmes en este lucrativo mercado. Irónicamente, para el propio cine canadiense, que normalmente encuentra dificultades en vender sus películas en el propio mercado local, esta es una oportunidad también. En este sentido las producciones de Quebec ya tienen una interesante experiencia, con destacados cineastas de la provincia estrenando sus obras en Toronto. Este año no es excepción y en los hechos una película que ha despertado bastantes expectativas es la más reciente creación de Xavier Dolan, The Death and Life of John F. Donovan, la que es también su primera producción en lengua inglesa.
La camarista, de la directora mexicana Lila Avilés

En lo que hace al cine latinoamericano hay varias películas que atraen la atención y que esperamos poder comentar durante la semana. De México viene La camarista de la directora, dramaturga y actriz Lila Avilés. El film narra la historia de Eve (Gabriela Cartol), una empleada de un hotel de lujo frecuentado por gente muy rica. Las demandas de su trabajo afectan la dedicación que ella debe tener por su hijo, mientras muchas veces a ella le toca cuidar niños ajenos. Luego de conocer a un compañero de trabajo y de intentar algo que requerirá mucho valor, ella tendrá que enfrentar una nueva situación, fuera de la prisión de cristal en la que labora.

Tarde para morir joven, es un film de la chilena
Dominga Sotomayor
Tarde para morir joven de la directora chilena Dominga Sotomayor, se ambienta en el verano de 1990, cuando en Chile acababa de terminar la dictadura. Sofía, una joven de 16 años, se traslada a los Andes a hacer una vida de comuna con su familia. Pero ella también debe enfrentar nuevos desafíos.

El ángel, del director argentino Luis Ortega se basa en la historia de un siniestro personaje, “el ángel de la muerte”, un asesino en serie. Una reflexión sobre los factores que contribuyen a la violencia.

El ángel, del argentino Luis Ortega,
aborda a un personaje siniestro
El chileno Sebastián Lelio que se consagrara con Una mujer fantástica, y mostrara también en el TIFF su primer film en inglés, Disobedience, hace ahora la versión inglesa de su exitosa Gloria ahora re-titulada Gloria Bell, con la actuación de Julianne Moore en el rol principal.


Nuestra sección Cine en La Plaza estará reporteando el TIFF durante toda la semana entrante, incluyendo comentarios de las películas que estaremos viendo.

5.9.18

FFM: PELÍCULA COSTARRICENSE PREMIADA EN CATEGORÍA PRIMERAS OBRAS


Este pasado 3 de septiembre llegó a su fin la 42ª edición del Festival de Filmes del Mundo de Montreal.  En la Competencia Oficial la película húngara Curtiz se alzó con el Grand Prix des Amériques, en tanto que la costarricense El baile de la Gacela obtuvo el Zénit de Oro en la categoría de Primeras Obras.

Crónica de Sergio Martínez

Con especiales agradecimientos a los voluntarios, durante su ceremonia de clausura, finalizó la 42ª edición del Festival de Filmes del Mundo de Montreal (FFM). Sin duda, un gesto merecido: aquejado de fuertes restricciones monetarias por la falta de apoyo de las agencias gubernamentales, el FFM tuvo que apoyarse en la dedicación de voluntarios para una serie de trabajos que normalmente hacían funcionarios, desde labores de oficina, al corte de los boletos a la entrada de las diferentes salas donde se realizó el evento.


Serge Losique, presidente y director del FFM en su saludo final insistió en el mandato central de su festival: ser una ventana al cine del mundo. Y una vez más –a pesar de sus limitaciones económicas– el FFM fue bastante diverso en lo que hace a representar el cine de diferentes lugares del mundo. América Latina, por cierto, estuvo bien representada, con filmes tanto en la competencia oficial, como en el certamen de primeras obras.

LOS PREMIADOS
Escena del film Curtiz
Como “una película acerca de una película” fue caracterizada la ganadora del primer premio (Grand Prix des Amériques) de este año, la húngara Curtiz, dirigida por Tamas Yvan Topolansky. El título del film alude a Michael Curtiz, director de origen húngaro que en 1942 dirigió uno de los más emblemáticos filmes de todos los tiempos: Casablanca con Humphrey Bogart e Ingrid Bergman en los roles protagónicos. El film de Topolansky se centra principalmente en este controvertido director, su obsesivo afán mujeriego y sobre todo, la conflictiva relación con su hija. Durante la filmación de Casablanca, también se muestra la tensión entre su director y el agente del gobierno estadounidense que estaba especialmente interesado en que la película tuviera un efecto propagandístico.  Siendo el cine el más influyente medio cultural y comunicacional en ese tiempo, Washington esperaba que el producto final diera un respaldo a los esfuerzos militares en Europa, donde tropas estadounidenses se estaban desplegando para luchar contra los nazis.
Tamas Yvan Topolansky y su 
equipo durante la premiación
Pero Curtiz se resistía a hacer un mero film de propaganda, tampoco le interesaba una historia de “buenos versus malos” tan típicas de Hollywood. Eso finalmente lo pondría en serio conflicto con el agente de Washington, pero al final Curtiz tendría razón, Casablanca no sólo tuvo un importante impacto en denunciar a los nazis, pero además lo hizo sin descuidar la calidad artística del producto cinematográfico. Hasta hoy día, Casablanca es una obra maestra del cine.

Curtiz, el film,  por otro lado no oculta otro conflicto personal en la vida del célebre director, que era judío y aun tenía a miembros de su familia en Hungría: a pesar de su fama en Hollywood, no tuvo éxito en lograr que el gobierno húngaro liberara a su hermana la que eventualmente fue a dar a un campo de concentración.

Escena del film 
El baile de la Gacela
El Gran Premio del Jurado (segundo premio) fue compartido por dos excelentes filmes que tuvimos oportunidad de disfrutar: La promesa del samurái de Daisiku Kimura (Japón) y La sonrisa etrusca de  Mihal Brezis y Oded  Binnun (coproducción Suiza-Alemania-EE.UU.-Reino Unido).

El premio a la mejor película en la categoría de Primeras Obras fue para El baile de la Gacela de Iván Porras (Costa Rica). Un film centrado en un grupo de adultos mayores, quienes se reúnen en un club donde realizan diversas actividades, una de las más importantes, el baile. Entre los miembros del grupo destaca un ex futbolista al que apodaban “Gacela” y Carmen, una viuda que atrae su atención. También está el instructor de baile, un ex bailarín, gay, que vive en la casa de Carmen ya que fue pareja del hermano de la mujer.

Iván Porras en la ceremonia 
de entrega de premios
Porras caracteriza a sus personajes como “adolescentes de 70 años” aludiendo a los diversos aspectos que los adultos mayores confrontan, en especial su soledad y también, la búsqueda del amor. También el tema del prejuicio contra los homosexuales está presente. El film tiene una muy buena fotografía, al contrario de muchas películas donde el baile es el tema central, la cámara en las escenas de baile sólo enfoca los pasos cuando es necesario, en cambio se concentra bastante en las expresiones faciales y la comunicación de los bailarines, lo que contribuye a transmitir las vivencias emocionales de los personajes. Un film que aborda varios temas, pero que resuelve de manera sobria los conflictos.

El premio al Mejor Documental fue para  Morir para contar de Hernán Zin (España). Un film que narra las vicisitudes de periodistas que cubren las noticias en lugares de alta tensión o de guerra.

LOS DEMÁS GALARDONES
Mejor Director: Attila Szász por su film Eterno invierno (Hungría)
Serge Losique durante 
la ceremonia de cierre:
 una ventana al cine del 

mundo
Mejor Actriz: Maya Szopa por su actuación en Extraños de paciencia de Vladimir Alenikov (Rusia).
Mejor Actor: Hiroshi Tachi por su actuación en Vida en sobretiempo de Hideo Nakata, (Japón).
Mejor Guión: Compartido por Jianv Han, Wei Zhong y Muye Wen por Morir para sobrevivir de Muye Wen (China) y Mirko Locatelli y Giuditta Tarantelli por Isabelle de Mirko Locatelli (coproducción Italia – Francia)
Mejor Contribución Artística: Toyon Kyyl de Eduard Novikov (Rusia).
Premio a la Innovación: Ruganje so Hristos (Burlándose de Cristo) by Jani Bojadzi  (República de Macedonia).

 Lista completa de los ganadores (en versión francesa e inglesa) puede verse en el sitio web www.ffm-montreal.org