8.7.12

STRIPTEASE MASCULINO

MAGIC MIKE. Estados Unidos, 2012. Un film de Steven Soderbergh. Elenco: Channing Tatum, Alex Pettyfer, Matthew McConaughey
Aunque Steven Soderbergh sea el inteligente director de remarcables películas (Traffic, Erin Brocovich) y de logradas comedias (la serie de Ocean 11, 12 y 13), Magic Mike no llegará a enriquecer su filmografía. La intención de querer ilustrar el mundo de hombres que utilizan el striptease como medio de satisfacer la curiosidad, fantasía y/o deseos reprimidos de un público femenino resulta interesante, pero los resultados obtenidos dejan que desear. No sólo hay insuficiencias en lo que concierne al guión escrito por Reid Carolin sino que además resulta objetable la puesta en escena adoptada por Soderbergh dando como resultado un film híbrido que no se decide sobre si ser comedia, drama o cine social.

La trama expuesta en forma esquemática y bastante deshilvanada presenta el universo de un conjunto de bailarines dedicados al striptease en un club especializado que es liderado por Dallas (Matthew McConaughey), su dueño. Entre sus integrantes se encuentra Mike (Channing Tatum) cuya motivación parecería estar apartada de lo que realmente está haciendo; cuando conoce a Adam (Alex Pettyfer), un muchacho de 19 años con un futuro desorientado, lo introduce al club y por su intermedio se vincula con su hermana Brooke (Cody Horn) de quien llega a enamorarse. En forma salpicada, se sigue el entrenamiento del novato sobre cómo perder sus inhibiciones y saber seducir a un público femenino generalmente excitado, su caída en las drogas, la protección de su hermana que actúa como la voz de la conciencia frente a esa particular cultura masculina, así como algunos incidentes secundarios que de ningún modo cobran mayor relevancia.

No hay ninguna nota de humor que amenice la historia y la forma en que está contada aburre; esto es así porque los números de striptease se repiten monótonamente, no hay erotismo que pueda brindar una mínima emoción a lo que se ve y porque en ningún momento hay un foco dramático de interés capaz de transmitir el tono realista que Soderbergh intenta brindar.

El elenco es bueno, sobre todo McConaughey, pero la falta de originalidad y profundidad del relato impide que los actores sean apreciados en su real dimensión.

Conclusión: Puede que un público femenino se sienta atraído de ver a populares artistas desnudándose en escena, pero más allá de esa curiosidad este mediocre film carece de sustancia sin agregar alguna nota de emoción sobre bailarines de striptease que han elegido esta actividad como profesión habitual.  Jorge Gutman

6.7.12

CRISIS CONYUGAL


TAKE THIS WALTZ. Canadá, 2011. Un film escrito y dirigido por Sarah Polley. Elenco: Michelle Williams, Seth Rogen, Luke Kirby


Después de su promisorio debut como realizadora en Away from Her (2007), la joven actriz y directora canadiense Sarah Polley vuelve a ubicarse detrás de las cámaras en Take this Waltz para abordar un caso de adulterio. Aunque bien actuada y visualmente atractiva, la película no alcanza a generar entusiasmo suficiente así como tampoco empatía alguna hacia su principal personaje, en gran medida porque no está lo suficientemente descripto como para comprender bien sus motivaciones.


Michelle Williams anima a Margot, una joven cercana a los 30 años que vive en Toronto y está casada desde hace cinco años con su buen y afable marido Lou (Seth Rogen). En un viaje aéreo que efectúa desde Nova Scotia de retorno a su hogar, conoce en el aeropuerto a Daniel (Luke Kirby), de edad similar, entablando una conversación no del todo espontánea o natural. En la aeronave ambos tienen asignados asientos contiguos y en el aeropuerto de Toronto deciden compartir un taxi; al llegar al domicilio de Margot, ambos descienden del vehículo porque Daniel vive justo enfrente de su casa; es decir que son vecinos sin haberlo sabido antes.


Dejando de lado este tipo de casualidades, poco a poco se va reflejando un interés, entre curiosidad y atracción indefinida, que Margot siente por Daniel, observándolo a través de la ventana de su hogar. De ahí en más, y a partir de encuentros que se producen en la calle, va surgiendo entre ellos una relación platónica amistosa donde no es necesario ser muy perspicaz o intuitivo para imaginar cómo esta relación habrá de concluir.

Diferentes lecturas se pueden brindar a lo que Polley vuelca en su guión. En la descripción de la relación conyugal de Margot y su marido no hay nada que trasunte algún dejo anormal; por lo tanto, frente a lo que se observa parecería que ningún vínculo sentimental es duradero cuando se presenta una tercera persona capaz de despertar interés romántico en alguno de los cónyuges. Otra interpretación es que a pesar de la buena relación matrimonial, hay algo raro en la personalidad de Margot que la torna extraña y enigmática; por ejemplo, manifiesta un temor en las conexiones de los vuelos aéreos además de manifestar en sus gestos que algo interior le produce insatisfacción sin que quede claro qué es lo que realmente la inquieta o bien qué es lo que motiva su atracción por Daniel arriesgando de este modo un matrimonio bien avenido. En todo caso, hay una tensión sexual que se trasluce a lo largo del relato, incluyendo una escena muy bien resuelta y de cargado erotismo que se produce en una conversación entre Margot y Daniel, donde éste le describe qué es lo que sexualmente haría con ella si se presentara la oportunidad de efectuarlo.


Sería indiscreto anticipar el modo en que Polley resuelve la situación planteada en este triángulo amoroso. A pesar de que el film diste de brindar un relato consistente de desilusión conyugal como lo que se pudo apreciar en Blue Valentine(2010), el film se deja ver debido a un ritmo sostenido y por la muy buena interpretación de su elenco. Aunque su personaje resulte ambiguo, Williams logra una natural caracterización de una mujer descontenta que amando a su marido no puede evitar gustar de otro hombre. Rogen, excepcionalmente cálido, demuestra un completo dominio en un rol de envergadura dramática; por su parte, Kirby convence como el personaje exterior que amenaza la estabilidad conyugal de Margot y Lou; finalmente, Sarah Silverman se luce en un papel secundario como la hermana de Lou recuperándose de una adicción alcohólica.


Conclusión: Describiendo la crisis de una joven mujer casada, Polley ofrece un film serio aunque no completamente satisfactorio. Jorge Gutman





















UN DOCUMENTAL MUSICAL DE CARLOS SAURA

FLAMENCO, FLAMENCO. España, 2010. Dirección: Carlos Saura

Aunque gran parte de la filmografía de Carlos Saura está integrada por notables dramas (La Caza, Ana y los Lobos, La Prima Angélica, Cría Cuervos, etc.), a partir de los años 80 comenzó a incursionar en el género musical con la trilogía que abarcó a Bodas de Sangre (1981), Carmen (1983) y El Amor Brujo (1986). Transitando por ese sendero, posteriormente abordó la música flamenca en Sevillanas (1992) y sobre todo en Flamenco (1995), donde el público pudo apreciar la pasión que Saura siente por este valioso género, al haber traducido en bellas imágenes la música, el canto y la danza andaluza.

Quince años después, incursiona nuevamente en el género con Flamenco, Flamenco demostrando que esta veta resulta inagotable en la medida que van surgiendo nuevos valores artísticos que brindan su entusiasmo e imaginación para enriquecer aún más a esta valiosa expresión musical.

Es materia opinable si realmente este film encuadra dentro de lo que tradicionalmente se espera de un documental. Aquí no hay narrador alguno que provea comentarios, tampoco existen diálogos entre los artistas ni entrevistados que pudieran referirse a lo que se está contemplando. En tal sentido, el cineasta prefiere renunciar al enfoque narrativo para dejar que la sucesión de los números brindados constituya una información de lo que el género ofrece en la fusión de la imagen con el sonido mediante el canto y la danza; en otras palabras, Saura quiere que la música flamenca se exprese por sí misma sin necesidad de recurrir a ningún tipo de explicación que pudiera desnaturalizar su pureza artística. Eso no impide que Saura destaque su presencia a la hora de decidir la mejor ubicación de su cámara y la de sus intérpretes en un estudio prácticamente vacío que obra como escenario natural; ahora bien, para que el espectáculo logre plasmarse y adquiera belleza visual, ahí cuenta con la invalorable presencia del excepcional fotógrafo italiano Vittorio Storaro quien logra maravillas en todo lo que concierne con la iluminación del espectáculo.

Analizando su contenido propiamente dicho, el público tiene oportunidad de contemplar una antología que aborda diferentes estilos en donde no están ausentes, las farrucas, fandangos, bulerías y rumbas, entre otros, pero sin ninguna historia que los una.

Entre los artistas participantes hay algunos que hoy día son monstruos sagrados como en el caso de los guitarristas Paco de Lucía, Manolo Sanlúcar y Tomatito; en lo vocal se destacan las voces de la veterana María Bala y de los cantaores Miguel Poveda y José Mercé; en las danzas, uno de los nombres destacados es el de la renombrada bailarina flamenca Sara Baras. El documental también incluye a nuevos y prestigiosos valores de la presente generación incluyendo, entre otros, a las cantaoras Estrella Morente y Ángeles Fernández, el joven cantaor Carlos Garcia, Eva “Yerbabuena” bailando en un magnífico dueto en la interpretación de una emotiva canción de cuna bajo una lluvia artificial, el bailaor y zapateador Farruquito, la bailarina y coreógrafa Rocío Molina, etc.


Conclusión. La conjunción de los valores descriptos permite asegurar que esta expresión del cante y baile hondos constituya un verdadero festín para los amantes del género. Jorge Gutman