10.6.11

FESTIVAL INTERNACIONAL DE JAZZ DE MONTREAL: LA PROGRAMACIÓN GRATUITA

Habrá más de 750 conciertos al aire libre— entre ellos varios de intérpretes latinos—durante esta nueva edición del tradicional evento veraniego que esta vez irá entre el 25 de junio y el 4 de julio

Crónica de Sergio Martínez

Como en años anteriores los conciertos que se ofrecen gratuitamente en los alrededores de la Place des Arts, en el área céntrica de Montreal, prometen ser un foco de atracción tanto para amantes del jazz así como para los que puedan gustar de otros ritmos, como los latinos por ejemplo. Habiendo estirado la idea misma de jazz para incluir otras formas que tienen raíces africanas como la salsa y otros ritmos tropicales y caribeños, o que como el jazz se originan en ambientes urbanos como el tango, los organizadores del Festival Internacional de Jazz de Montreal se han preocupado de ofrecer expresiones de esas músicas también.

En lo que hace al jazz propiamente tal se anunció tres fiestas masivas en el escenario principal situado en la Plaza de los Festivales (De Maissoneuve y Jeanne Mance), el sábado 25 de junio el gran evento de apertura con el músico francés Ben l’Oncle Soul, una revelación en Francia con su estilo funky; el martes 28 de junio el evento especial electro-jazz con Misteur Valaire, presentando un original cruce de electronica, hip hop, jazz y pop rock; y el evento de cierre del festival, XM Canada con la legendaria banda The B-52s, una banda que desde hace 30 años muestra sus novedosas búsquedas en la expresión musical del rock alternativo.



LA PRESENCIA LATINA
Casi todos los días el Festival Internacional de Jazz de Montreal estará presentando en algunas de sus funciones gratuitas a artistas latinos, sea que vienen de aquellos países (este año Colombia, Cuba y México) o que sean artistas residentes en Canadá de origen latinoamericano.
De Colombia estará el Sexteto Tabala (domingo 26 de junio, escenario Bell, a las 20hrs.), un grupo que interpreta la cumbia colombiana y el son cubano, pero que además combina eso con canciones que narran historias donde se combinan las tradiciones africanas, europeas y colombianas.


Alejandra Ribera


Alejandra Ribera es hija de padre argentino y madre escocesa, radicada en Toronto donde se ha hecho ya un nombre con su estilo ecléctico que tiene elementos del folklore latino así como de la canción francesa y el rock alternativo (lunes 27 de junio escenario Rio Tinto Alcan, 20 y 22 hrs.).

Ganador del premio Révélation Radio Canada 2010-2011 y nominado para un Juno este año, Roberto López, de origen colombiano, residente en esta provincia, es otro latino al que se espera con interés, su concierto “Soy Panamericano” combina elementos africanos y latinos (miércoles 29 de junio, escenario Bell, a las 20 hrs.).


El grupo La Excelencia


La Excelencia, considerada la mejor banda de salsa de Nueva York será la gran atracción para los amantes de la música latina, mientras por otra parte como latinos viviendo en la Gran Manzana, estos artistas no dejan de lado los temas sociales que afligen a una gran parte de los latinos de esa ciudad: la inmigración y la pobreza. El grupo ofrecerá dos espectáculos (jueves 30 de junio en el escenario TD a las 21 y a las 23 hrs.)


Magos Herrera, intérprete del jazz mexicano estará dando a conocer su nuevo disco, “México Azul” y presentará dos conciertos (sábado 2 de julio, escenario Rio Tinto Alcan, a las 20 y las 22 hrs.).


Novalima, un grupo formado por peruanos residentes en Inglaterra, que interpretaron el tema central del film “Machete” estarán en Montreal con una original fusión de ritmos afroperuanos y electronica (sábado 2 de julio en el escenario Bell a las 20 y 22 hrs.).


El grupo Novalima



El brasileño Rael Da Rima se presenta como “encarnación de la renovación musical brasileña”, antiguo miembro del grupo Pentágono y actor de la popular telenovela brasileña “Antonia”, Da Rima regresa a Montreal con lo que llama “musica popular do tercer mondo” una mezcla de soul, reggae y hip hop con un sabor latino.


Camilo Lara, Mexican Institute of Sound


Mexican Institute of Sound, suena muy institucional, pero se trata del trabajo de Camilo Lara, quien es un pionero de la “Mextrónica” donde se mezclan muestras de música de mariachis, cursos de aeróbicas de los años 40, nueva ola, todo ello en un ecléctico estilo de scratch, cha cha cha y cumbia (domingo 3 de julio, escenario Bell, 22 hrs.).

Los cubanos Pablo Menéndez & Mezcla, Cuban All Stars presentarán una fusión jazz, ritmos afrocubanos, yoruba, salsa y rock (lunes 4 de julio, escenario Rio Tinto Alcan, 20 hrs.).
Para una completa información sobre todos los conciertos ir al sitio web del Festival: http://www.montrealjazzfest.com/



Pablo Menéndez y Mezcla, Cuban All Stars

7.6.11

MÚSICA: A CAPELLA CON MUCHA ORIGINALIDAD Y UN NUEVO ESPACIO PARA CONCIERTOS EN MONTREAL

Grupo local Boom Jacak lanzó su primer disco y Museo de Bellas Artes amplía sus instalaciones agregando una sala de conciertos en la que fue una iglesia, ciertamente una muy bienvenida iniciativa que contribuirá al ya rico despliegue musical en Montreal

Crónica de Sergio Martínez

EL DISCO DE BOOM JACAK
Hace algunas semanas estuvo en Montreal el grupo The Swingle Singers en el marco del Festival de Música de Cámara, en esta ocasión queremos referirnos a otro grupo que hace de la interpretación a capella su estilo musical. Por cierto guardando las proporciones del caso, lo que el grupo local Boom Jacak hace es muy diferente dentro de esa modalidad interpretativa, sin embargo hay un sello de originalidad que nos permite decir que este quinteto tiene amplias posibilidades de convertirse en un fenómeno musical de aquí a corto plazo.

Boom Jacak está formado por cinco jóvenes intérpretes quienes además crean o recopilan sus propios temas: Catherine Alix, Céline Bélair, Anamaría González, Jean-Philippe Loignon y Karine Pion.

En el disco que han lanzado el grupo ha incluido tanto temas en que hay una cierta referencia vocal como “Dang ke jak” (una serie de temas) con una evocación de ritmos africanos, como otros que son más bien inspirados en las formas de música electrónica como “Synthlike” y “Helix”. Los integrantes del grupo hacen un eficaz uso de la ductilidad de sus voces además de los efectos que pueden obtener de la propia manipulación del micrófono para entregar en cada tema una mezcla de sonidos intrigantes y llamativos.

Información sobre el grupo: http://www.boomjacak.com/

LA NUEVA SALA DEL MUSEO DE BELLAS ARTES
Aunque su inauguración oficial será en el mes de octubre, la nueva sala de conciertos del Museo de Bellas de Montreal, en la que era la Erskine and American Church en la calle Sherbrooke justamente convergiendo sobre la misma esquina en la que se hallan los dos pabellones centrales del Museo, fue presentada a la prensa y al mismo tiempo se dio a conocer la programación musical para la sesión 2011-2012.

La iglesia ahora convertida en auditorio, conserva intacta sin embargo su estructura externa así como parte de sus instalaciones interiores, en especial sus hermosos vitrales creados por la famosa firma Tiffany Glass and Decorating Company entre 1897 y 1902. La iglesia misma había sido diseñada en 1894 por el arquitecto Alexander Cooper Hutchison en un estilo conocido como romanesco revivido y había terminado de ser construida al torno del siglo 19 al 20. En 1998 Patrimonio Canadá la había designado como “sitio histórico nacional”. La Iglesia Unida, la denominación propietaria del edificio dejó de utilizarla en 2004 y fue adquirida por el Museo de Bellas Artes en 2008. El trabajo de renovación y alteración, estuvo a cargo de la firma de arquitectos Provencher Roy + Asociés la que mereció felicitaciones de parte del Instituto de Desarrollo Urbano de Quebec por haber logrado preservar el carácter de “tesoro arquitectónico canadiense” mientras al mismo tiempo haber hecho una eficaz adaptación del edificio a sus nuevas funciones como sala de concierto.

La sala del Museo de Bellas Artes, que recibirá el nombre Salle de concerts Bourgie / Bourgie Concert Hall, por el principal donante y benefactor Pierre Bourgie, quien es además el presidente de Fundación Arte Musica, tendrá una capacidad máxima de 444 asientos, en su platea tendrá 311 asientos removibles en tanto que en el balcón tendrá otros 133 asientos usando los mismos bancos de la iglesia pero ahora acolchados.

La Fundación Arte Musica será la productora de la mayor parte de los conciertos que se presenten en la sala, y para su primera temporada se anuncian entre otros la Camerata Orford (concierto inaugural el 11 de octubre) el pianista Antón Kuerti (18 de octubre, también parte de la serie de conciertos inaugurales), Les Violons du Roy (19 de octubre), la Orquesta de Cámara McGill (24 de octubre), la Arion Baroque Orchestra (28, 29 y 30 de octubre), I Musici de Montreal (2 y 3 de noviembre) y varios otros grupos no sólo de música clásica sino también de jazz y música vocal, además de sesiones educativas y conciertos para niños y familias.

Para un completo programa de la temporada musical ir al sitio web http://www.fondationartemusica.ca/



El interior de la antigua iglesia en una foto de archivo del Museo de Bellas Artes que ahora se ha convertido en una nueva sala de conciertos

6.6.11

CINE EN LA PLAZA

Sin duda uno de los mejores filmes en lo que va del año, Midnight in Paris (Medianoche en París), rescata los mejores atributos del cine como arte, desde su juego con la fantasía hasta la atracción de la imagen y la calidad en la actuación; sin ánimo de comparar, producción local Good Neighbours (Buenos vecinos) presenta buenas premisas y sólida actuación, pero con resultado mediano.

Comentarios de Sergio Martínez

Midnight in Paris (Medianoche en París). Dirigida por Woody Allen (EE.UU.-Francia-España) 2011

Gil (Owen Wilson) hasta ese momento un relativamente exitoso autor de guiones para filmes comerciales en Hollywood y su prometida Inez (Rachel McAdams), se hallan de visita en París a invitación de los padres de esta última, el futuro suegro de Gil ha viajado para concluir un ventajoso contrato de negocios. Aunque los padres de Inez no parecen albergar grandes esperanzas de la relación de su hija o de las dotes literarias de su futuro yerno, tampoco interfieren abiertamente en los planes de Inez, quien simplemente espera que una vez de regreso en Estados Unidos y una vez casados, ella y su novio se instalen confortablemente en Malibu. Gil sin embargo tiene otro proyecto en mente, su novela aun inconclusa y frente a la cual se encuentra en una situación ambivalente: por un lado, de publicarse, él espera que materialice sus sueños de convertirse en un escritor de mérito, por otro lado sin embargo, antes que su libro pueda concretarse él mismo tendrá que superar sus propias inseguridades y dudas respecto a la tarea que se ha propuesto y de si ella tiene la calidad que él espera.

En medio de su visita a París, Gil e Inez se encuentran con otra pareja de visitantes norteamericanos, Paul (Michael Sheen) y su mujer, ambos conocidos de Inez. Paul es un pedante académico que se presenta como un experto en una variedad de temas y que de inmediato despierta el rechazo de Gil.

Después de una sesión de degustación de vinos, a la que ha ido acompañado de su mujer, los padres de ella y también Paul y su esposa, Gil decide caminar solo por las calles de París, en las cuales pronto se halla perdido, sorprendiéndolo la medianoche mientras descansa en una de las pintorescas callejuelas de la ciudad. Es a partir de ese momento cuando se produce el inusitado encuentro con personajes del pasado que lo llevan en su coche de los años 20, por inesperados parajes típicos de la bohemia de esos años. En este periplo por el París de los 20, que se repetirá en noches sucesivas, Gil llega a conocer a Scott Fitzgerald (Tom Hiddleston), su esposa Zelda (Alison Pill), Ernest Hemingway (Corey Stoll), Gertrude Stein (Kathy Bates) entre varios otros personajes de ese período. Muy importante también, esos personajes le irán dando nueva forma a su libro y lo empujarán para que persevere en su trabajo literario frente al cual se siente tan inseguro.

De algún modo en la historia subyace aquella tradicional premisa de que “todo tiempo pasado fue mejor” en especial si por diversos motivos—en este caso la admiración que el personaje central tenía por esos autores norteamericanos que en los años 20 habían hecho de París su lugar de residencia e inspiración—esa época objeto de la nostalgia ejerce una irresistible atracción.

Gil llega a reflexionar sobre el tema, en especial cuando en un nuevo periplo por el tiempo acompaña a Adriana (Marion Cotillard) ex amante de Picasso que a su vez tiene sus propias ideas sobre cual fue la verdadera “edad de oro” de París y a partir de allí debe elaborar también su propia respuesta al problema.

Uno bien puede decir que esta es una obra maestra de Woody Allen, director y guionista y que en esa doble calidad ha sido capaz por una parte de hacer no sólo una exploración introspectiva de Gil, su personaje central, sino también una exploración interpretativa de todo un período de la creación literaria y artística del siglo 20, mientras al mismo tiempo dejándonos al final su propia reflexión a propósito de esa interacción entre el pasado de nuestra nostalgia y el presente de nuestra ineludible realidad.

Como en ocasiones anteriores, Allen se ha esperado en obtener lo mejor de sus actores, Wilson en el rol central es en cierto modo un alter ego de Allen mismo, adoptando muchas de sus maneras y gestos, y hasta proyectando algunos de sus arranques neuróticos. Rachel McAdams por su parte proyecta bien la imagen de la mujer con los pies muy sobre la tierra, que por un lado congenia con los arranques de su prometido, pero también con mucha seguridad puede tomar sus propias decisiones, y la hermosa Marion Cotillard, encarna muy bien a una Adriana, heroína romántica y objeto del deseo de muchos.

Midnight in Paris es una historia que combina romance, fantasía, un poco de diversión intelectual que puede descolocar a quienes no conozcan mucho de algunos de los personajes reales con quien Gil se relaciona, y al final una reflexión que podríamos llamar filosófica o existencial sobre la cuestión del tiempo en el cual a uno le ha tocado vivir. Un film altamente recomendable.

Good Neighbours (Buenos vecinos). Dirigida por Jacob Tierney (Canadá, 2010)

La historia de este film se sitúa en un típico edificio de apartamentos en el distrito de Notre Dame de Grace, usualmente referido como NDG, un área principalmente anglófona de Montreal. Víctor (Jay Baruchel) un profesor primario que se ha instalado en Montreal proveniente de Ottawa, recién se muda al inmueble y conoce a otra arrendataria, Louise (Emily Hampshire), cuando esa misma noche la joven inquilina que vive sola con sus dos gatos y trabaja en un restaurante chino, le ayuda a subir un sofá hasta su apartamento. Un tercer arrendatario, Spencer (Scott Speedman) se hace conocido con el recién llegado también esa noche. Spencer está confinado a una silla de ruedas luego que un accidente lo dejara parapléjico. Aparentemente pasa sus días con los peces de sus acuarios y observando a sus vecinos. Otra residente del edificio es una neurótica mujer (Anne Marie Cadieux) cuya belleza se ha ido desvaneciendo y que vive entre el despecho por sus amantes que la han abandonado, el alcohol y un obsesivo odio por los gatos de Louise.

La trama del film se desenvuelve en tres senderos dramáticos diferentes que se supone en un momento deben interconectarse, por una parte el de la relación o mejor dicho el interés que Víctor siente por Louise; por otra el clima creado por las andanzas de un criminal en serie que en esos días ha llegado a golpear muy cerca de Louise (ha violado y asesinado a una compañera de trabajo); y el trasfondo político marcado por el referendo de octubre de 1995 sobre separación de Quebec y que dio un estrecho triunfo al No.

De estos tres senderos lo cierto es que el tercero es el que menos relación tiene con la historia y es prácticamente irrelevante: la historia pudo haber transcurrido en cualquier otro momento.

La relación de Víctor y Louise está marcada por aspectos de ambigüedad que cuando se resuelven en verdad tienen que ver con otro episodio de la historia, el de la vecina neurótica y alcohólica que odiaba los gatos.

Por otro lado, el caso del asesino serial pronto deja de ser un factor de suspenso, pero sí abre una nueva brecha inesperada de conjuras y traiciones el que se verá aun más complicado cuando Louise decide tomar una acción drástica contra la odiosa vecina y tiene que lidiar con las consecuencias de su acción. Independientemente de que la vecina probablemente mereciera lo que le ocurre, Louise ahora debe tomar decisiones que a su vez tendrá efectos sobre sus otros dos vecinos, Víctor y Spencer.

Eso es justamente lo que debía desencadenarse en el final de la historia, pero que sin embargo deja en el espectador la sensación de una historia con buenas premisas, pero desarrollada y sobre todo finalizada, de un modo que no satisface las expectativas levantadas en los primeros tramos de la historia.

Tierney, un joven realizador que hace un par de años nos deleitó con The Trotsky, ahora ha dado indicaciones que aun le queda un cierto trecho que recorrer antes de consagrarse como una de esas promesas que logran desarrollar su potencial. Para su crédito sin embargo, en este film ha logrado sólidas actuaciones de sus actores, especialmente los tres principales, Baruchel, Hampshire y Speedman, lo que ha fallado de algún modo ha sido la historia misma, o más precisamente el remate de ella.