21.12.12

EL OTRO HIJO

LE FILS DE L’AUTRE. Francia, 2012. Un film de Lorrraine Levy. Elenco: Emmanuelle Devos, Pascal Elbé, Jules Sitruk, Mehdi Dehbi, Areen Omari, Khalifa Natour, Mahmud Shalabi

Este film es uno más que se incluye en la lista de aquéllos que tratan de brindar un hálito de esperanza para el entendimiento, comprensión, tolerancia y mutuo respeto entre palestinos e israelíes en la conflictiva región de Medio Oriente. La realizadora francesa Lorraine Levy adoptó un criterio dramático-realista permitiendo que el espectador se involucre por completo en este relato donde el tema de la identidad y filiación es puesto a prueba para los hijos de dos familias completamente opuestas por la compleja realidad política que las separan.

En oportunidad de realizar los procedimientos burocráticos para poder efectuar el servicio militar, se llega a descubrir que  Joseph (Jules Sitruk), el aspirante israelí de 18 años de edad, tiene un grupo sanguíneo que resulta incompatible con el de sus padres. Ésa es la causa por la que se pone en marcha el engranaje del relato al llegarse a determinar que cuando él nació en 1991 en un hospital de Haifa, accidentalmente fue intercambiado con otro bebé que vio la luz ese mismo día y en el mismo lugar. De este modo y sin que nadie lo haya sospechado  Joseph, cuyos padres biológicos Leila (Areen Omari) y Said (Khadifa Natour) son palestinos viviendo en Cisjordania, ha sido criado y educado por la familia israelí integrada por Orith (Emmanuelle Devos) y su marido Alon (Pascal Elbé).
Pascal Elbé y Emmannuelle Devos

Frente a la crucial revelación sobrevienen los efectos del error cometido afectando a todas las partes implicadas,  circunstancia que se agrava teniendo en cuenta el cisma que separa a Israel de sus vecinos palestinos. Mientras que Joseph siente que es un auténtico judío pero se pregunta si sigue siéndolo para los demás, Yacine (Mehdi Dehbi), el otro muchacho que considera a Leila y Said como sus verdaderos padres, alienta la causa palestina porque durante su breve existencia estuvo naturalmente embebido en dicha cultura.

Sin entrar en detalles ulteriores, el relato que adopta el tono de una alegoría política, ilustra la forma cómo las respectivas madres llegan a congeniar y establecer un lazo de unión al tener que aceptar la identidad de sus respectivos hijos después de 18 años de vida; así, ambos jóvenes pertenecen a las dos madres, sin que exista querella ni sentimientos encontrados que puedan dañar esa relación. Aunque más complicado por las diferencias políticas que los separan, Alon –un oficial militar israelí de alto rango- y el palestino Said terminarán por acomodarse a los hechos impuestos por la realidad.

La interpretación general es muy buena, distinguiéndose la de Sitruk y Dehbi como los dos jóvenes afectados por el cambio que a medida que van conociéndose irán integrándose uno con el otro como si fueran verdaderos hermanos de sangre.

Conclusión: Levy logró un relato muy emotivo, filmado sin estridencia alguna y dejando un claro mensaje de paz a través de dos familias que terminan conformando una sola, llegando a comprender que más allá de cualquier conflicto político imperante son los valores humanos que deben prevalecerJorge Gutman

20.12.12

LA PASION POR LA DANZA

BILLY ELLIOT

Crónica de Jorge Gutman

Con la remarcable partitura de Elton John llega a Montreal la comedia musical BILLY ELLIOT. La obra está basada en el exitoso film británico de 2000 y constituye la jubilosa celebración de la firme determinación de un niño de 11 años en lograr que sus sueños se conviertan en realidad.

La historia se desarrolla en una pequeña ciudad carbonífera, deprimida económicamente, en la época en que Margaret Thatcher gobernaba a  Gran Bretaña, más específicamente durante la huelga minera de 1984.

Dentro de ese contexto, Billy Elliot, hijo de un humilde minero, un apasionado de la danza, aspira llegar a ser algún día un bailarín profesional de ballet. Sin que lo sepa su padre viudo que quiere que su hijo aprenda boxeo, el niño se une a una clase de ballet; cuando su progenitor se entera de ello le prohibe tomar esas clases, pero Billy persiste en hacerlo secretamente con la ayuda de una profesora de baile. A medida que el niño progresa y se pone en evidencia su notable talento de bailarín, el paso siguiente es intentar la prosecución de sus  estudios en la prestigiosa escuela del Royal Ballet de Londres, un lugar donde ningún hijo de trabajador obrero llegó anteriormente.


El desarrollo de este cálido relato ha sido adaptado como comedia musical y el resultado no pudo haber sido más auspicioso al haber logrado en su estreno mundial en Londres (2005) un rotundo éxito de crítica y público así como varios premios importantes; ese suceso se repitió cuando el espectáculo se estrenó en Broadway (2008), habiendo recibido 10 Tonys (premio a la actividad teatral) en 2009, incluyendo  la mejor obra musical del año. Además de Elton John el equipo creativo incluye al mismo que participó en el film original, o sea el realizador Stephen Daldry que tuvo a su cargo la puesta en escena, el coreógrafo Peter Darling y el escritor Lee Hall que concibió la historia original.

Este emotivo espectáculo, donde la música se conjuga con hermosas canciones y vistosas danzas, es presentado por la organización Evenko  y tendrá lugar en la sala Wilfrid Pelletier de la Place des Arts los días 8 de enero (20h00), 9 de enero (20h00), 10 de enero (20h00), 11 de enero (20h00), 12 de enero (14h00 y 20h00) y 13 de enero (14h00 y 19h30). Información adicional puede obtenerse acudiendo al sitio web www.laplacedesarts.com o   www.evenko.ca

19.12.12

EL FIN DEL TIEMPO

THE END OF TIME. Suiza-Canadá, 2012. Un documental escrito y dirigido por Peter Mettler

Peter Mettler, un director documentalista que además es conocido como excelente fotógrafo y por sus buenos trabajos en materia de imagen y sonido, decidió analizar un tema de gran complejidad filosófica como lo es el origen y significado del tiempo. El punto de partida es muy ambicioso pero no obstante los elogios que merece el aspecto visual de este film, el espectador corriente no incrementa su conocimiento sobre la idea que puede tener del tiempo antes de haber visto este documental.

Lo primero que se contempla a través de la proyección de un material de archivo es al astronauta estadounidense Joe Kittinger cuando en 1960 partió de la tierra en un globo estratosférico llegando a una altura superior a los 3000 metros; luego desciende a una velocidad próxima a la del sonido, sintiéndose suspendido en el tiempo hasta llegar nuevamente a la superficie terrestre. Estas imágenes sirven como prólogo al documental propiamente dicho que comienza con una visita que Mettler realiza al Consejo Europeo para la Investigación Nuclear (CERN), ubicado cerca de Ginebra, donde sus científicos tratan de comprender las dimensiones del tiempo a través del acelerador de partículas. A través de comentarios vagos e imprecisos –muchas veces sujetos a interrupciones donde no hay lugar para respuestas- su personal señala que la idea del tiempo es relativa, debe considerársela en función del espacio –lugar donde uno se encuentra- y en todo caso todo depende de la percepción que cada persona tenga de este concepto sobre si se trata de una realidad o una ilusión.

Después de Suiza, el realizador se ubica en la gran isla de Hawai para considerar al tiempo a través de la geología. Próxima parada es un abandonado barrio de Detroit, donde se contempla un enorme y decaído parque de estacionamiento cuyo espacio originalmente fue ocupado por los primeros talleres de la fábrica automotriz de Henry Ford. Queda en el aire el tratar de encontrar un nexo o la idea de tiempo entre el pasado y el presente de esta ciudad estadounidense.

La última visita es la India donde se contempla a budistas visitando el árbol de la sabiduría, lugar donde Buda fue iluminado, a fin de rendirle sus respetos; También se asiste a un ritual funerario de una familia hindú donde el cuerpo del muerto es lanzado a la hoguera.

De todo lo que se aprecia en el film, quizá lo más importante o concreto, es la pregunta que hacia el final el realizador efectúa a una anciana sobre lo que es el tiempo; ella le responde que “el tiempo es para disfrutar todo lo que es posible” para terminar agregando que “del tiempo que disponemos en nuestras vidas debemos aprovechar lo máximo que se pueda” y que “a medida que envejecemos el tiempo transcurre con mayor rapidez”; si las acotaciones de la anciana no agregan mayor novedad, a pesar de su banalidad son menos ambiguas que algunos de los comentarios ofrecidos por los científicos entrevistados en el documental.

Decididamente, resulta dificultoso discutir un tópico tan intrincado y misterioso como el que persigue este documental. Desde un aspecto narrativo la exploración realizada por Mettler puede ser considerada como una meditación personal con algunas consideraciones espirituales y/o filosóficas que en última instancia no logran aclarar el concepto del tiempo.

El documental se valoriza por sus hipnóticos cuadros visuales así como por las cautivantes imágenes destacando la belleza de la naturaleza con sus diferentes accidentes geográficos, todo ello combinado con asombrosos sonidos. Si hubiera que destacar una sola escena, elegiría aquélla en que un grillo es transportado por un ejército de hormigas; ahora bien, ignoro en qué forma esta secuencia está asociada con la idea del tiempo.

Conclusión: Un film poético de gran riqueza sensorial, aunque el análisis del tiempo -por el cual se mide la duración o separación de los hechos-, solo trasciende esporádicamente por una difusa narrativa que no llega a cohesionar con las esplendorosas imágenes brindadas.   Jorge Gutman