6.2.13

EL BALLET NACIONAL DE CHINA VISITA MONTREAL

Crónica de Jorge Gutman

LA LINTERNA ROJA

Invitado por Les Grands Ballets Canadiens de Montreal se presenta el Ballet Nacional de China, fundado a  fines de 1959 bajo el nombre de Compañía de Ballet Experimental de la Escuela de Danza de Beijing. Hoy día el BNC está dirigido por Feng Ying, ex primera bailarina y directora de ballet de la agrupación.

Para esta ocasión este organismo cultural ofrecerá La Linterna Roja, un ballet de gran calidad artística basado en el excelente film Esposas y Concubinas de 1991 del cineasta Zhang Yimou y que fue recipiendario del León de Plata en el Festival de Venecia de ese año. Precisamente es el renombrado realizador quien tiene a su cargo el libreto, la iluminación y la dirección escénica de esta creación adaptada para la danza.



Dentro del marco de una escenografía espectacular y suntuosos vestuarios, más de 70 bailarines entremezclan el ballet clásico, la danza folclórica, acrobacia y juegos de mímica para relatar una tragedia amorosa.

 


La coreografía del espectáculo concebido en 2001 es responsabilidad de Xin Peng Wang y Wang Yuanyuan. Cabe señalar que Xin Peng Wang ha sido formado en la Academia de Danza de Beijing y ha estudiado danza contemporánea en Alemania; desde 1996 es el director artístico del Dortmund Ballet de ese país. Por su parte, Wang Yuanyuan que ha sido invitado como coreógrafa en residencia para el New York City Ballet, ha sido formada en California y posteriormente en la Academia de Danza de Beijing; ella ha obtenido el segundo premio en el Concurso Internacional de Danza de París y ha participado en importantes trabajos como Rainbow of the Night, que le ha valido el premio de la mejor coreografía en el Concurso Internacional de Ballet de Shangai, a la vez que ha sido distinguida en numerosos concursos coreográficos de Estados Unidos, Francia y Rusia. Para La Linterna Roja, ambos coreógrafos se han basado en una composición original del franco-chino Qigang Chen dando como resultado una creación que fusiona el ballet clásico con la cultura china.

Aclamada en una decena de países La Linterna Roja es presentada por primera vez en Canadá dentro del marco de una gira histórica que realiza el BNC y que después de Montreal se presentará en Vancouver.

El espectáculo es presentado desde el 21 hasta el 24 de febrero en la sala Wilfrid Pelletier de la Place des Arts. . Las representaciones de los días 21, 22 y 23 de febrero se realizan a las 20 horas, en tanto que habrá dos representaciones a las 14h00 los días 23 y 24 de febrero. Para toda otra información visitar el sitio web http://www.grandsballets.com/

2.2.13

LA INOCENCIA PERDIDA

INNOCENCE LOST. Autor: Beverley Cooper - Dirección: Roy Surette - Elenco: Trevor Barrette, Pippa Leslie, Brendan McMurtry-Howlett, Julie Tamiko Manning, Allan Morgan, Fiona Reid, Michael Spencer-Davis, Joan Wiecha, Jane Wheeler, Jenny Young - Decorados y Vestuario: James Lavoie - Iluminación: Luc Prairie – Música: Keith Thomas – Duración: 2h30 (con entreacto). Representaciones: Hasta el 24 de Febrero de 2013 en el Centaur
Joan Wiecha y Trevor Barrette
Esta obra de Beverley Cooper dada a conocer en el Teatro Centaur no hace más que reflejar cómo, lamentablemente,  la justicia puede fallar equivocadamente y dañar la existencia de personas inocentes. Basado en un hecho real que aconteció en una pequeña comunidad rural de la provincial de Ontario en 1959, donde Steven Truscott (Trevor Barrette), un joven de 14 años, fue acusado y condenado a la pena de muerte por el rapto y asesinato de su compañera de escuela Lynne Harper (Joan Wiecha) de 12 años de edad. Recién en 2007, 48 años después de lo acontecido, Truscott con sus 62 años a cuesta fue exonerado de culpa y cargo por el grave error judicial.

Más allá de la aberración de condenar a muerte sin efectivas pruebas que reflejaran la culpabilidad del adolescente, uno se pregunta qué es lo que hubiese acontecido si la sentencia se hubiera implementado.

Beverley Cooper tuvo a su cargo de trasladar el drama descripto en poco más de 2 horas y ha salido airoso del desafío enfrentado para lograr sintetizar el medio ambiente en donde la acción tuvo lugar y reflejar el comportamiento de Clinton, una pequeña comunidad que si bien sencilla, honesta y tranquila, no pudo menos que prejuzgar erróneamente sobre el comportamiento de Steven que hasta el momento del crimen gozaba de excelente reputación. La impecable puesta escénica de Roy Surette, logra transmitir las emociones subyacentes que se produjeron en los personajes vinculados con la víctima, permitiendo contrastar la armonía imperante antes del trágico evento con las pasiones naturales desatadas después del mismo.

Tratándose de una obra de ficción basada en hechos reales, la autora introdujo algunas licencias en su relato pero siempre respetando el espíritu de lo que realmente sucedió; de este modo introduce el personaje de Sarah (Jenny Young), una compañera de clase de Steven, quien a través de su visión se van conociendo las características y sentimientos de los habitantes del pueblo y cómo los acontecimientos se fueron desenvolviendo.

El elenco es muy competente y cabe resaltar que la mayoría de los actores debió caracterizar a más de un personaje sin que ello interfiriera en la comprensión e identificación que el público guarda con cada uno de los mismos. Para mencionar a algunos de ellos, resulta ponderable el debut de Weicha como la desafortunada víctima así como Barrette en la brillante creación del condenado personaje central. Otros nombres a destacar son los Brendan McMurtry Howlett, Julie Tamiko Manning y muy especialmente Fiona Reid animando con gran convicción a Isabel LeBourdais, la autora del libro The Trial of Steven Truscott quien expone en el mismo la atroz injusticia cometida y demostrando la inocencia de Steven.

Al concluir la representación de la obra queda en el ánimo de quien la está juzgando un profundo sentimiento de desilusión al comprobar que lo que le ocurrió a Steve podría ocurrirle a cualquier otro frente a una justicia más que imperfecta. Pero en lo concerniente a Innocence Lost, el resultado final es un drama legal bien escrito, escénicamente logrado y convincentemente interpretado.  Jorge Gutman



1.2.13

TRES TIPOS DUROS

STAND UP GUYS. Estados Unidos, 2013. Un film de Fisher Stevens

Es raro encontrar una comedia criminal cuyo mayor atractivo resida en la labor de sus intérpretes antes que en la historia narrada. El guión de Noah Haidie es realísticamente improbable y por cierto dista de ser perfecto, pero la actuación de Al Pacino, Christopher Walken y Alan Arkin contribuye a que el relato adquiera visos humanos y se deje de lado algunas situaciones incongruentes para apreciar a estos veteranos y notables actores.

La historia que transcurre en un espacio de 24 horas se centra en el reencuentro de un trío de ex delincuentes profesionales que solían actuar conjuntamente para realizar sus fechorías. En una de las mismas que tuvo lugar 28 años atrás, se produjo un lamentable accidente donde el hijo de Claphands (Mark Margolis), un padrino mafioso, resulta muerto y Val (Pacino) asume la responsabilidad completa del hecho sin haber denunciado a Doc (Walken) y Hirsch (Arkin), sus dos compinches que también estaban involucrados. Como consecuencia de ello, Val es condenado a 28 años de prisión.
Christopher Walken y Al Pacino
El film comienza cuando Val sale de la cárcel y su íntimo amigo Doc viene a buscarlo. En su primera mitad es cuando el relato adquiere verdadera fuerza, donde vemos a Val deseoso de retomar el camino delictivo aunque Doc ya retirado rehúsa volver a las viejas andadas. En todo caso, la primera intención de Val es satisfacer sus apetencias sexuales y le pide a su amigo que le lleve al burdel que solían frecuentar; sin embargo, al sentirse frustrado por carecer del vigor sexual de otros tiempos, los dos amigos optan por franquear una farmacia y robar algunas drogas, entre ellas la de Viagra donde Val se extralimita consumiendo una cantidad excesiva de la misma; ciertamente; ése es uno de los momentos más graciosos del relato mostrando cómo las mágicas pastillas le robustecen sexualmente pero al precio de que posteriormente le produce un empacho que le lleva a que sea hospitalizado aunque por breves horas. Ya en plena noche y para seguir la jarana de los buenos tiempos, ambos amigos acudirán al hogar de ancianos donde Hirsch está residiendo a fin de disfrutar con él de una aventura nocturna utilizando un coche último modelo del cual Val y Doc se han apropiado demostrando que no han perdido los viejos hábitos.

La trama pierde su fuerza inicial en la segunda mitad pero el director Fisher Stevens le infunde interés gracias a la interacción lograda entre sus personajes y apelando en algunos casos al empleo de primeros planos para reflejar la dimensión psicológica de los mismos. Val, como el hiperactivo del grupo, encuentra en Pacino un actor ideal para asumirlo; una vez más, tanto en cine como en la incursión teatral que en estos momentos está realizando en Broadway (en la reposición de Glengarry Glen Ross), sigue volcando su dinamismo demostrando que no hay ocaso para un gran actor. También cabe distinguir la labor de Walken que a pesar de ser más contenida logra transmitir su desconcierto y patetismo frente a una misión que debe cumplir y en donde habrá de poner a prueba la lealtad y amistad hacia Val. Arkin, por su parte, logra demostrar que su Hirsch guarda aún la suficiente adrenalina para disfrutar del último soplo de vida.

Conclusión: Queda como balance una comedia nostálgica con personajes geriátricos que se hacen querer y con situaciones graciosas que aunque no todas alcancen un mismo nivel de eficacia, cumplen su misión de entretener gratamente.  Jorge Gutman