29.10.24

FESTIVAL DEL NUEVO CINE: UNA MIRADA ATENTA

Comentario de Sergio Martínez

La 53ª edición del Festival del Nuevo Cine de Montreal tuvo lugar entre el 9 y el 20 de octubre con una muestra que ha intentado traer algo del cine contemporáneo, así como obras de corte experimental.

A continuación, una breve reseña de algunas de las películas que tuvimos oportunidad de ver.

The Seed of the Sacred Fig (La semilla del higo sagrado) Dir. Mohammad Rasoulof (Alemania-Francia-Irán).  Sin duda una de las películas más interesantes del festival, además que su propia filmación—secretamente en Irán—confiere una connotación especial a la historia. Imán trabaja para el sistema judicial y ha sido recientemente ascendido en su trabajo. Cuando le comunica a su familia esta noticia, ella es recibida con expectativas de mejoría en su status, especialmente por parte de su esposa. Sus hijas, en cambio no parecen muy entusiasmadas, la mayor de ellas estudia en la universidad y tiene una amiga muy cercana que está envuelta en actividades de protesta, especialmente en lo que concierne a las reivindicaciones de las mujeres. Esto sucede en los tiempos cuando una chica había muerto a manos de policía por no llevar el velo (chador).

De pronto se produce un incidente que puede traer malas consecuencias para Imán y llevará a un choque frontal con su familia, además de revelar el trabajo que él efectivamente efectúa.

El film relata muy bien la tensión que se va a producir al interior de la familia, sin embargo, el personaje central no parece descrito de un modo muy consistente, ya que al comienzo en nuevo trabajo había mostrado algunas reticencias, sin embargo luego se lo muestra como muy posesionado en el cargo que ostenta. En todo caso, se trata de un muy buen film.

Emilia Pérez Dir. Jacques Audiard (Francia).  Este sorprendente film francés es ambientado en México y la mayor parte hablado en español. Una muy interesante trama nos muestra a la brillante abogada Rita Moro (Zoe Saldaña) cuyos servicios son requeridos por el capo narcotraficante Manitas del Monte (Karla Sofía Gascón) quien para despistar a las autoridades ha planeado un elaborado plan en el que cambiará de sexo, allí nacerá Emilia Pérez, completamente limpia de la vida previa, pero con su fortuna aun en sus manos. Eventualmente, sin embargo, algunos elementos del pasado volverán para interferir en su nueva vida. La película es un thriller que además contiene escenas musicales, lo que la hace difícil de clasificar. Al mismo tiempo refleja de un modo crudo la violencia envuelta en el negocio de la droga.


The Apprentice (El aprendiz)
Dir. Alia Abbasi (Canadá-Dinamarca-Irlanda-Estados Unidos).
Un film que presenta de un modo muy certero “como se hace” un personaje que, desde el siempre escabroso mundo de los negocios, se traslada a la política llevando consigo las mismas cuestionables prácticas que lo han convertido en un figura mítica para muchos. Las actuaciones de los dos personajes principales son muy sólidas, Sebastian Stan adopta muy bien los gestos y maneras de Donald Trump; Jeremy Strong, por su parte, personifica convincentemente al abogado Roy Cohn en todo su exuberante despliegue de poder, y luego también en su caída. Un enfoque muy crítico del personaje central, pero sin caer en la superficialidad ni en la descalificación.

A Traveler’s Need (Las necesidades de una viajera) Dir. Hong Sangsoo (Corea del Sur). Resulta un poco difícil clasificar esta película que tiene elementos de un documental, pero a su vez narra una historia de ficción con la actriz francesa Isabelle Rupert en el rol de una profesora de francés que recorre Seúl impartiendo sus clases a domicilio. Curiosamente, casi nunca la vemos hablar en francés ya que prácticamente todos los diálogos son en inglés. Básicamente se trata de una sucesión de pequeños encuentros banales donde la única nota interesante se produce hacia el final cuando descubrimos con quien la francesa comparte su vida en Seúl.

UNA BREVE PRESENCIA LATINA

La piel en primavera Dir. Yennifer Uribe Alzate (Colombia-Chile). Una historia con cierto potencial, una mujer que trabaja como guardia de seguridad en un centro comercial y que entabla una relación con el chofer del bus que la trasladaba cada mañana. En el trasfondo, las aspiraciones de otras mujeres como ellas.  Sin embargo, el film adolece de una falta de foco, en que todas las tramas quedan en el aire, sin que podamos saber qué sucede. Esos cabos sueltos dejan al final una historia inconexa con personajes incompletos, con una escena final gratuita, sin justificación ni referencia alguna a una trama desde ya incoherente.

Más gente se muere los domingos Dir. Iair Said (Argentina-Italia-España).  La muerte de un tío lleva de regreso a Buenos Aires a David (Iair Said) que está estudiando en Italia. En medio de su familia judía, David pronto se halla fuera de lugar, aunque tampoco parecía estar mejor en Italia. El film incursiona en el afán de buscar un sentido a la vida, que David trata infructuosamente, sea en su relación con su padre que está en estado de coma, con su madre que tiene también sus propios problemas de salud debido a su edad y también en sus relaciones con otros hombres, ya que David es gay.

Se trata de un film que por momentos parece un poco oscuro, pero que mantiene el interés del espectador por esa búsqueda—infructuosa—de David.

9.10.24

MOVIES AT LA PLAZA: THE APPRENTICE—The Making of Donald Trump

Movie Review by Sergio Martinez

Just a short time before the presidential elections in the United States, this film, directed by Ali Abbasi, with a script by Gabriel Sherman, was released, and it focuses on the early business career of Donald Trump. The film does not venture into the magnate's moves after the 90s. Therefore, there are no references to his presidential pretensions, although on one occasion, during a press interview in which he talked about changing the world, he was asked about that possibility.

It is the late 1970s, and Trump (Sebastian Stan) works for his father in the real estate company that bears his surname and owns several middle-income buildings in New York. Although he holds the title of vice president of the company, his job is not glamorous, and he must deal with hostile tenants or others who don't even deign to open the door when he goes to collect rent from them. However, Donald already has his sights set on broader horizons. The opportunity presents itself when he meets lawyer Roy Cohn (Jeremy Strong), known for his aggressive New York courtroom tactics.

New York lawyer Roy Cohn (Jeremy Strong)
and the young Donald Trump (Sebastian Stan)


Cohn, a man of extreme-right views who is routinely litigating against government agencies trying to reverse liberal policies, will become Donald's mentor, and his teachings will undoubtedly largely shape his protégé's later behaviour, especially when he launches his political career. In that apprenticeship period, Cohn taught him his three golden rules, which he used in his professional practice. First: attack, attack, attack; second: never admit anything, always deny; and third: declare victory and never admit defeat. In a way, these rules will set the standard for Trump's business behaviour and encounters with the judiciary and politics.

The application of these rules also leads to an interesting situation with axiological and even epistemological connotations: there is no truth. Or, rather, there is, but it is always my truth versus others who also claim to be true. This is an interesting position that, taken to its ultimate consequences, makes it practically impossible to argue in a coherent sense. 

The film transports us very well to the 1980s, marked by Ronald Reagan's economic policies and the emergence of AIDS as the great threat of that time. The latter will majorly impact the man who exerted that enormous formative influence on Trump.

Meeting his first wife, Ivana (Maria Bakalova)


Events that impact Donald Trump's personal life are well reviewed in the film but always circumscribed to that particular sphere, without ever interfering in Donald's grandiose plans: the relationship with his father Fred (Martin Donovan) and his brother Freddy (Charlie Carrick) and, his first marriage to Ivana (Maria Bakalova).

On the level of his relationships with women, the film very well portrays Donald's strange addiction to women of a milieu, if not openly prostitute-like, very close to it. His first wife, Ivana, a not particularly attractive woman, certainly not of the more refined beauty of his current wife, Melania, reveals that at that time of his youth, Trump seemed to be fascinated by a type of woman of low social rank.

Donald with his father Fred (Martin  Donovan )

The Apprentice is certainly a film that we recommend because it presents in a very accurate way “how it's done” a character that, from the always lurid world of business, moves into politics carrying with him the same questionable practices that have made him a mythical figure for many.

The main actors deliver very solid performances; Stan adopts Trump's mannerisms and gestures very well; Strong, for his part, convincingly embodies the lawyer Cohn in all his exuberant displays of power and then also in his downfall. The movie takes a critical approach to the central character without falling into superficiality or disqualification. And certainly, this film may also provide a topic of conversation for viewers for a long time.

Running time: 120 min.

CINE EN LA PLAZA: “THE APPRENTICE” (“EL APRENDIZ”)—Hágase a Trump

Comentario de Sergio Martínez

Justo a poco tiempo de las elecciones presidenciales en Estados Unidos se estrena este film dirigido por Ali Abbasi, con guión de Gabriel Sherman, y que enfoca los inicios de la carrera empresarial de Donald Trump. El film no incursiona en las movidas del magnate con posterioridad a los años 90, por lo tanto, no hay referencias a sus pretensiones presidenciales, aunque en una oportunidad durante una entrevista de prensa en que hablaba de cambiar el mundo, le preguntan sobre esa posibilidad.

Son los finales de la década de los 70 y Trump (Sebastian Stan) trabaja para su padre en la compañía inmobiliaria que lleva su apellido y que posee varios edificios de renta mediana en Nueva York. Aunque ostenta el título de vicepresidente de la compañía, su trabajo no tiene mayor glamour y hasta tiene que lidiar con arrendatarios hostiles u otros que ni siquiera se dignan abrir la puerta cuando va a cobrarles el alquiler. Sin embargo, Donald ya tiene en vista horizontes más amplios y la oportunidad se presenta cuando conoce al abogado Roy Cohn (Jeremy Strong), conocido por sus agresivas actuaciones en los juzgados neoyorkinos.

El abogado Roy Cohn (Jeremy Strong) le impartirá a 
Donald Trump (Sebastian Stan) importantes reglas que
éste aplicará hasta hoy

Cohn, un hombre de extrema derecha que habitualmente está litigando contra agencias gubernamentales tratando de revertir políticas liberales, se convertirá en el mentor de Donald y sin duda sus enseñanzas habrán de moldear en gran medida la conducta posterior de su protegido, en especial cuando lance su carrera política. En ese período de aprendizaje Cohn le había enseñado sus tres reglas de oro, que él mismo utilizaba en su práctica profesional. Primera: atacar, atacar, atacar; segunda: nunca admitir algo, negar siempre; y tercera: declarar victoria y nunca reconocer derrota. De alguna manera, estas reglas marcarán el patrón de conducta de Trump, tanto en los negocios, como en sus encuentros con la justicia y, por cierto, en política.

La aplicación de estas reglas lleva además a una interesante situación con connotaciones axiológicas e incluso epistemológicas: no hay verdad. O, mejor dicho, la hay, pero siempre es mi verdad versus otras que reclaman también ser verdad. Una interesante postura que, llevada hasta sus últimas consecuencias, hace prácticamente imposible argumentar en un sentido medianamente coherente. 

La película nos traslada muy bien a los 80, marcado por las políticas económicas de Ronald Reagan y la irrupción del SIDA como la gran amenaza de ese tiempo. Esta última tendrá un importante impacto sobre quien ejerció esa enorme influencia formativa sobre Trump.

El entonces joven Trump con  Ivana (Maria Bakalova), 
su primera mujer

Eventos que impactan la vida personal de Donald Trump están bien reseñados en el film pero siempre circunscritos a esa esfera particular, sin llegar a interferir en los planes globales de Donald, la relación con su padre Fred (Martin Donovan), la condición de fracaso que rodea a su hermano Freddy (Charlie Carrick) y, por cierto, su primer matrimonio con Ivana (Maria Bakalova).

En el plano de sus relaciones con las mujeres, el film retrata muy bien esa extraña adicción de Donald por mujeres de un medio, si no abiertamente prostibulario, muy cercano a él. Su primera mujer, Ivana, una mujer no particularmente atractiva, ciertamente no de la belleza más refinada de su actual mujer, Melania, delata que en ese tiempo de juventud a Trump parecía fascinarle un tipo de mujer de bajo rango social.

Con su padre, Fred (Martin Donovan),
no siempre estuvo de acuerdo

El Aprendiz es ciertamente un film que recomendamos porque presenta de un modo muy certero “como se hace” un personaje que, desde el siempre escabroso mundo de los negocios, se traslada a la política llevando consigo las mismas cue
stionables prácticas que lo han convertido en un figura mítica para muchos. Las actuaciones de los dos personajes principales son muy sólidas, Stan adopta muy bien los gestos y maneras de Trump; Strong, por su parte, personifica convincentemente al abogado Cohn en todo su exuberante despliegue de poder, y luego también en su caída. Un enfoque muy crítico del personaje central, pero sin caer en la superficialidad ni en la descalificación. Por cierto, este film además provee un tópico de conversación para largo tiempo.

Duración: 120 min.