27.10.12

STRANGER THAN FICTION

THE IMPOSTER. Estados Unidos,2012. Un documental de Bart Layton

Hay una expresión inglesa denominada stranger than fiction que hace alusión a aquellas situaciones en donde la realidad resulta más extraña que cualquier ficción elaborada en base a situaciones improbables o rebuscadas. Eso puede ser aplicado al presente documental porque si se hubiera tratado de una historia de ficción el film habría sido fuertemente cuestionado por su absoluta falta de credibilidad. Aquí asistimos a un documental cuyo interés descansa precisamente por su premisa completamente irrealista y por la manera en que el realizador Bart Layton se las ingenió para utilizar el material que tenía en sus manos para elaborar un film de máximo suspenso que sin duda alguna Hitchcock se habría deleitado viéndolo.

Todo comienza a mediados de 1994 cuando Nicholas Barclay, un chico de 13 años de edad del estado de Texas súbitamente desaparece sin dejar rastro alguno. De inmediato, la acción se traslada tres años y medio después a Linares, una aldea del sur de España, donde las autoridades locales notifican que el adolescente ha sido ubicado. No cometo indiscreción alguna al señalar algo que se refleja en el título del film y que de ningún modo Layton trata de disimular u ocultar. Así, el espectador inmediatamente se da cuenta que se enfrenta con un extraordinario impostor que justifica su desaparición diciendo que había sido secuestrado y que sus captores lo han sometido a una continuada tortura física y emocional.

El documental que está estructurado dramatizando situaciones con actores verdaderos, va informando al espectador que el impostor que finge ser Nicholas es Frédéric Bourdin, un muchacho francés de origen argelino con un pasado delictivo que ha vivido toda su vida fabulando y adoptando diversas personificaciones; en ese mundo de fantasía él mismo llega a ser un damnificado más.

Volviendo al punto de partida es necesario dejar establecido algunas características del embaucador. Es 7 años mayor que Nicholas, tiene piel oscura en tanto que Nicholas es rubio, posee ojos negros en tanto que los del adolescente desaparecido son celestes, además hay que considerar que las cejas del farsante son notoriamente más espesas y que posee una dicción que de ningún modo responde al inglés natural hablado por el ciudadano del medio oeste americano.

Adam O'Brian personificando a Frédéric Bourdin
Cuando una de las hermanas de Nicholas llega a España para recoger al muchacho y retornarlo al seno del hogar familiar, el espectador se queda atónito al comprobar que ella no guarda sospecha alguna y da por hecho que Frédéric es realmente Nicholas. Por si eso no fuese suficiente, cuando ambos llegan a San Antonio, los familiares lo acogen sin cuestionar ninguno de los rasgos físicos o emocionales completamente diferentes a las del desaparecido. ¿Cómo es posible que ni siquiera la madre dude sobre la identidad de su hijo a pesar de que por instinto maternal resultaría imposible de ser engañada? La única explicación, medianamente racional, es que a pesar de las objetivas y marcadas diferencias existentes entre Nicholas y su doble, la familia al haber estado tan desesperada por la ausencia del menor se aferra a la idea de que Nicholas logró salvar su vida dejando atrás las miserias infligidas por sus raptores.

La segunda parte del film hace que el público se convierta en un investigador más, tratando de imaginar cómo la impostura podrá ser descubierta y cuáles serán los efectos de la misma. En tal sentido, Layton proporciona algunas vueltas de giro -en parte alimentadas por un investigador privado que se apasiona con el caso- donde el documental adquiere el tono de un excelente thriller.

Lo cierto es que Nicholas Barclay jamás reapareció y nada se sabe de su paradero aunque judicialmente el caso esté cerrado. Eso no implica que cada espectador pueda sustentar su propia teoría sobre lo ocurrido y especialmente sobre si realmente la familia de Barclay era tan ingenua como se supuso para creer en la impostura de Frédérick o si hubo algunos intereses para hacer creer que Nicholas reapareció.

Conclusión: Un excelente documental sobre un caso real donde la verdad de los hechos nunca quedó esclarecida.   Jorge Gutman

UNA FABULA ENCANTADORA

CINDERELLA. Estados Unidos, 1950. Dirección: Wilfred Jacckson, Hamilton Luske, Clyde Geronimi. Distribución: Disney (2012)

Aunque el célebre cuento concebido por el escritor francés Charles Perrault, haya sido objeto de numerosas versiones, orales y escritas, Cinderella -el film de animación de los estudios Disney de 1950, es posiblemente el más memorable.

A 62 años de su estreno, nuevas generaciones pueden apreciar esta fábula encantadora ya sea a través de reposiciones que tuvieron lugar en variadas ocasiones o bien mediante su edición en video En esta oportunidad, hace pocos días fue lanzado al mercado la colección Diamant que además de incluir el disco con formato DVD, también incluye un disco adicional donde por primera vez aparece en formato Blu-Ray.

No es necesario brindar una sinopsis sobre el contenido de Cenicienta. Quien más, quien menos, todos están al tanto de las peripecias sufridas por una angelical jovencita quien tras la muerte de su padre queda a merced de su cruel madrastra y sus dos hermanastras que la odian y la explotan como si fuese una esclava; todo cambiará el día en que con la valiosa ayuda de un hada madrina, la jovencita tendrá ocasión de acudir al baile del palacio real y deslumbrar con su presencia al Príncipe Encantador quien cree ver en ella a la esposa ideal para compartir su vida; tras algunos obstáculos con la llegada de la medianoche, todo quedará superado para el feliz desenlace, tal como se estila en los clásicos cuentos de hadas.

Volviendo a apreciar el film, se puede afirmar que el mismo conserva intacta su frescura original, aunque eso no implique que resulte totalmente perfecto; así, losdirectores bien pudieron haber eliminado unos quince minutos de metraje con las peleas entre los simpáticos ratoncitos Gus y Jacques, amigos de Cenicienta, y el malvado gato Lucifer, que en realidad poco tienen que ver con la parte esencial del cuento. Pero se trata simplemente de una observación que de ningún modo desmerece al film, que sigue manteniendo un encanto especial para que los niños de esta generación acompañados de sus familiares puedan disfrutar de su visión, del mismo modo como nuestros padres y abuelos lo gozaron en ocasión de su estreno.

Aunque sin registrar números musicales magistrales (como en el caso de Blancanieves), de todos modos el tema Bibbidi-Bobbidi-Boo queda bien grabado en el oído del espectador. En cuanto a la animación, es sin duda excelente, sobre todo si se tiene en cuenta que a mediados del siglo pasado se carecía de los dispositivos tecnológicos que hoy se obtienen con imágenes logradas por computación.

El traspaso de esta joyita al video es irreprochable tanto en lo que hace a textura, los vívidos colores realzados por la alta definición y la calidad del sonido.

El material extra incluido no ofrece nada relevante; lo más destacable se encuentra en un agrdable corto animado (5 minutos) Tangled Ever After, y en Behind the Magic: A New Disney Princess Fantasyland  (8 mintuos) que es un adelanto de lo que será a partir de la primavera de 2014 el inmenso espacio dedicado a la nueva Fantasilandia, para la reproducción escénica de algunas de las películas más famosas de los estudios Disney.

La banda de sonido de ambos formatos es en inglés, francés y español, en tanto que existe la opción de subtítulos en los mismos idiomas, con excepción de los suplementos que pueden estar subtitulados en francés o inglés.  Jorge Gutman

UN BUEN DOCUMENTAL

ROCKY MOUNTAIN EXPRESS. Canada, 2012. Un documental de Stephen Low

Este documental de Stephen Low rodado en el sistema IMAX 70 mm constituye un fascinante viaje a través de las Montañas Rocallosas, rememorando la historia de la épica construcción de la primera línea férrea transcontinental en Canadá. Esta gigantesca obra realizada por la compañía ferroviaria Canadian Pacific entre 1875 y 1885 tuvo como propósito cumplir con la condición impuesta por la provincia de British Columbia cuando se incorporó a la confederación en 1871.

El film reúne los elementos necesarios para gratificar al espectador. A pesar de su duración de tan solo 45 minutos es lo suficientemente didáctico en su reseña sobre el monumental trabajo de ingeniería que dicha operación constituyó y que tuvo al gran ingeniero americano William Cornelius Van Horne como una de las figuras claves al frente del proyecto. La tarea no fue nada sencilla debido a los innumerables desafíos del terreno montañoso donde el tren debía pasar; toda esa ardua misión implicó también la pérdida de vidas antes de que la obra quedara concluída.

A bordo de la imponente locomotora a vapor 2816 de Canadian Pacific, el público tiene oportunidad de revivir esa audez aventura siguiendo la ruta original que unió al país, de oeste a este. A través de majestuosas vistas aéreas, se puede apreciar el paso del tren a través de montañas, rios, valles y otras maravillas de la naturaleza que ofrecen los paisajes del deslumbrante oeste canadiense.

Con una fotografía aérea espectacular del tren a través del trayecto que va realizando, se van obteniendo imágenes que realmente llegan a fascinar; si a ello se le agregan algunas excelentes viejas fotos de archivo muy bien resaltadas en IMAX, el resutlado de esta experiencia es altamente grata y provechosa.

Conclusión: Una buena lección de historia canadiense en un logrado documental sobre la línea férrea que contribuyó a unir al país de un extremo al otro.  Jorge Gutman