13.2.22

CINE EN LA PLAZA: MADRES PARALELAS

 Comentario de Sergio Martínez

 

En el hospital es donde las dos madres 
se conocen, aun sin saber que sus vidas
 tendrán vivencias paralelas

     El más reciente film del realizador español Pedro Almodóvar ha sido finalmente estrenado en este país, y vale la pena comentarlo.


    Encontramos al comienzo del film a Janis (Penélope Cruz) que es una fotógrafa para una revista, en una sesión retratando al antropólogo forense Arturo Buendía (Israel Elejalde). Este antropólogo hace parte del equipo que a partir de 2016 ha estado excavando sitios, que se presume, esconden restos de prisioneros republicanos asesinados al término de la Guerra Civil. Janis, cuya madre había muerto joven, había sido criada por su abuela, quien es una de las mujeres que aun busca los restos de su marido.

     Este encuentro lleva eventualmente a una relación de amantes entre Janis y Arturo, este último, sin embargo, es casado y su mujer está con cáncer. De manera no planeada, Janis queda embarazada y decide seguir adelante con su embarazo. Es en estas nuevas circunstancias, cuando está en el hospital para dar a luz, que conoce a una mujer más joven, Ana (Milena Smit) de 17 años, también embarazada, aunque el padre de la criatura no se ha hecho responsable. La madre de Ana, que la visita en el hospital, tampoco se muestra muy dispuesta a apoyar a su hija.

     Un corto tiempo más tarde, encontramos a Janis, su relación con Arturo no anduvo bien, y pronto ella constata una situación, respecto de su hija Cecilia, que cambiará completamente su relación con la nena y peor aun, sacudirá sus aspiraciones maternales.

Ana (Milena Smit) y Janis (Penélope Cruz)
vuelven a encontrarse

    Es en ese tiempo que nuevamente encontrará a Ana, pero se le hará muy difícil compartir con ella el secreto que la atormenta respecto de su hija, más aun cuando se entera que la hijita de Ana había muerto. Eventualmente ese secreto es revelado y por supuesto ello provoca un quiebre entre ambas madres.

     Madres paralelas es un muy buen film; a partir de utilizar una trama melodramática, el director logra construir una historia en que es posible escudriñar en aspectos psicológicos de ambas mujeres. La búsqueda de la maternidad, en el caso de Janis, posiblemente como compensación por la ausencia de la madre que había muerto a la misma edad de Janis Joplin –por quien ella había bautizado a su hija– y por la misma causa. Ana, por otro lado, encarna a la muchacha contemporánea no muy clara en sus objetivos, preocupada de su sobrevivencia y gratificación inmediatas, producto de la indiferencia y carencia afectiva por parte de su madre.

    Posiblemente el único elemento un tanto forzado de la historia, es la relación que surge entre Janis y Ana, para la cual no había antecedentes en la conducta anterior de Janis, por lo menos. Aunque bien se puede entender como un acercamiento de dos mujeres enfrentando las que ven como sus respectivas pérdidas.

     La narrativa del film es muy dinámica, pero a la vez permite un cierto ritmo reflexivo  que nos mantiene atentos en cuanto a cuál será la resolución del conflicto y las vicisitudes de las dos mujeres enfrentadas a su drama. Penélope Cruz nos brinda una excelente actuación, que la hizo merecedora a ser nominada para un Oscar como mejor actriz en un rol protagónico. Un gran logro para esta notable estrella del cine español. Almodóvar otra vez nos demuestra su genialidad para captar a mujeres en situaciones límites. 

Duración: 120 min.


El tema de la memoria -la búsqueda de restos de desaparecidos de 
la Guerra Civil- y la maternidad, convergen en Madres paralelas

22.9.21

FESTIVAL INTERNACIONAL DE CINE DE TORONTO 2021: LO MEJOR Y LO PEOR

Comentario de Sergio Martínez

La 46ª edición del Festival Internacional de Cine de Toronto (TIFF) contó con algunas funciones presenciales y una sección digital. Sin embargo, el evento fue muy diferente de los que se celebraban en tiempos anteriores a la pandemia: las estrellas que descendían a la ciudad, los eventos de alfombra roja que atraían a muchos espectadores, las grandes multitudes en King Street que esperaban para echar un vistazo a sus actores y actrices favoritos, todo eso estuvo prácticamente ausente esta vez.

Pero, como al final, todo debería girar en torno al cine. Aquí hemos elegido las que consideramos algo de lo mejor, y también lo peor del TIFF 2021.

LO MEJOR

ARTHUR RAMBO — Director: Laurent Castet (Francia)

Karim D, pasa de aclamado a repudiado, en Arthur Rambo

Karim D (Rabah Nait Oufella), un joven escritor de origen argelino, es el autor de una novela que se ha convertido en una sensación por el tema que toca: La inmigración árabe en Francia y el tratamiento que recibe. La novela ha cautivado tanto a los franceses, al menos a la élite intelectual, como a los que el libro describe, los compañeros de inmigración del autor. Sin embargo, como pronto se dará cuenta el escritor, el éxito de un inmigrante es siempre frágil. Lo experimentará de forma brutal cuando se divulguen unos tuits que había publicado cuando tenía 16 años, utilizando el alter ego de "Arthur Rambo". Esos mensajes, homofóbicos, antisemitas, antifeministas,  proyectarán una imagen muy diferente de la del amable autor árabe ampliamente reconocido por el público francés. Con las revelaciones de esos tuits, tendrá que enfrentarse a decisiones difíciles. Es especialmente interesante, que la película deje al espectador, de algún modo, compartiendo esos dilemas también. ¿Qué haría uno en el lugar del autor caído en desgracia?

ONE SECOND (UN SEGUNDO) – Director: Zhang Yimou (China)

El film se ambienta en los últimos años  de la llamada Gran Revolución Cultural Proletaria, iniciada hacia fines de los años 60 y que se extendió hasta la década siguiente. El personaje principal cuyo nombre no se revela (Zhang Yi), que ha escapado de un campo de re-educación, se halla en un pequeño pueblo en medio del desierto. Su intención es poder ver un noticiero en que aparece su hija. Sin embargo, en su empeño, tendrá que enfrentar muchos obstáculos y sobre todo, la presencia de una joven conocida como la “Huérfana Liu” (Liu Haocun), que también quiere tener ese trozo de film, pero para otro secreto propósito. Un film de gran contenido humanista. El título alude a que la hija del personaje sólo aparece un segundo en el noticiero, pero es un segundo de enorme significado para el hombre.

LE BAL DES FOLLES (EL BAILE DE LAS MUJERES LOCAS) — Directora: Mélanie Laurent, Francia)

Eugénie Cléry (Lou de Laâge) y Geneviève,
la enfermera jefe, en Le bal des folles 

Ambientada en la Francia de la década de 1860, esta película nos presenta al famoso Dr. Jean-Martin Charcot, director del Asilo Psiquiátrico de Salpetrière en la cúspide de su gloria en tanto introductor de la hipnosis como tratamiento de las enfermedades mentales, especialmente la histeria, como se conocía entonces a la neurosis. La joven Eugénie Cléry (Lou de Laâge) ha sido internada en el manicomio por su padre.

Ella muestra un carácter rebelde, muy en contradicción con lo que cabría esperar de una dama de alto rango social en aquella época. También afirma recibir mensajes de los espíritus de personas que han muerto. El trato que recibe en el manicomio dista mucho de ser terapéutico, pero esas eran las prácticas habituales en aquella época. Las cosas cambiarán con la inesperada ayuda de la enfermera jefe, Geneviève (Mélanie Laurent).

THE SURVIVOR (EL SUPERVIVIENTE) — Director: Barry Levinson (EEUU-Hungría-Canadá)

La historia del boxeador judío Harry Haft
y su manera de sobrevir en
medio de la brutalidad nazi

Una película basada en la historia de Harry Haft, un boxeador judío que consiguió sobrevivir a su internamiento en Auschwitz enfrentándose a otros prisioneros. Tal y como lo escenificaban los sádicos guardias nazis, los combates eran realmente una cuestión de vida o muerte: los perdedores serían asesinados.

Después de la guerra, Haft se trasladó a Estados Unidos, donde intentaba conseguir información sobre su novia, que también fue llevada a un campo de concentración. Sin embargo, su forma poco ortodoxa de sobrevivir en los campos haría fruncir el ceño a algunos de los suyos: una película que presenta algunas cuestiones éticas críticas, con una muy buena re-creación de época.

THE POWER OF THE DOG (EL PODER DEL PERRO) — Directora: Jane Campion  (Australia-Nueva Zelandia)

The Power of the Dog, de la directora Jane Campion,
nos entrega una visión muy especial de la masculinidad y
roles sexuales en el machista medio de los cowboys

Esta directora nacida en Nueva Zelandia, famosa por esa hermosa película que es El piano, nos lleva ahora al estado de Montana de los años 20, a lo que todavía era, en gran medida, el Salvaje Oeste, al menos por las actitudes imperantes. Esto es especialmente importante a la hora de considerar los roles sexuales y, especialmente, la identidad sexual masculina en ese ambiente tan machista de los vaqueros. Sin embargo, las cosas no siempre son lo que parecen. Se trata de una película poética que aborda la masculinidad de una forma muy poco habitual para un western; también tiene una gran fotografía.

ANATOLIAN LEOPARD — Director: Emre Kayis (Turquía-Alemania-Polonia-Bélgica)

Fikret, director del amenazado zoológico,
trata de salvarlo


Al principio, el argumento de esta película parecía tener un aire de comedia, para luego derivar más bien en una ironía amarga. Fikret (Ugur Polat) es el director del zoológico de Ankara desde hace 22 años. Sin embargo, el alcalde de la ciudad tiene previsto privatizar el lugar y permitir que un consorcio árabe construya en su lugar un gran parque de diversiones. Pero hay un obstáculo: uno de los animales del zoo es un leopardo de Anatolia, considerado un símbolo nacional. La privatización no puede seguir adelante sin transferir el animal a otro zoológico, aunque de momento no hay interesados. Pero cuando el leopardo muere, las cosas se complican aún más. Fikret y otros empleados decidieron ocultar este hecho, afirmando en cambio que el leopardo se había escapado. La historia no trata tanto del animal desaparecido como de la soledad de Fikret y del destino de personas como él en manos de políticos sin escrúpulos.

BUENOS, PERO…

LA HIJA — Director: Manuel Martín Cuenca (España)

El film español La hija, es un thriller imaginativo,
aunque su premisa sea un poco artificial

La Hija es un thriller con muy buena fotografía y una excelente construcción dramática, aunque la premisa sobre la que se basa la historia es un tanto artificial.

Uno de los instructores en un centro de detención juvenil, junto a su mujer, que no puede tener hijos, diseña un alambicado procedimiento por el cual una chica que ha escapado del penal y que está embarazada, es albergada por ellos. A cambio, una vez que dé a luz, la joven entregará el bebé al matrimonio. Lo que luego sucede es altamente bien logrado en cuanto a desarrollo dramático, aunque como decíamos al inicio, mucho más sencillo era simplemente que la pareja buscara adoptar un bebé. Pero claro, si uno pasa por alto ese hecho, puede disfrutar este thriller.

LO INVISIBLE — Director: Javier Andrade (Ecuador)

Film ecuatoriano Lo invisible explora
las ansiedades de una mujer de clase alta



Lo invisible explora las ansiedades y frustraciones, en la mente de una mujer de clase alta, pero que lamentablemente pese al potencial del tema, se queda en un plano muy intimista que al final no logra comprometer al espectador.





JOCKEY Director: Clint Bentley (Estados Unidos)

Jockey: el solitario mundo de los jinetes de caballos de carrera

El solitario mundo del jinete Jackson Silva (Clifton Collins Jr.) se va a ver súbitamente invadido por la aparición de Gabriel (Moises Arias), quien alega ser su hijo.

Jockey es un incisivo enfoque dramático sobre la vida de los jinetes de caballos de carrera, sus temores y sus múltiples riesgos.

LO MALO

THE HUMANS (LOS HUMANOS) — Director: Stephen Karam, Estados Unidos)

Adaptación de una obra teatral que ganó un premio Tony, pero que a nuestro juicio, no logra una buena transición al lenguaje cinematográfico. Muchas de las escenas son extremadamente largas y lentas, los diálogos, que podrían andar bien en el ámbito más restringido del escenario teatral, se deslucen y resultan banales en la pantalla al no haber una correspondiente acción que los respalde. Tampoco es claro por qué hacia el final hay un vuelco desde el tono de comedia hacia uno más cercano al terror.

SILENT NIGHT (NOCHE DE PAZ)Directora: Camille Griffin (Reino Unido)

El título intenta hacer una alusión irónica al conocido himno navideño, pero ni la idea propuesta por la realizadora, ni su trama ni tampoco su narrativa, logran hacer sentido. Se trata de una historia “sin pies ni cabeza” como se diría. Un grupo de amigos se reúne en la víspera de Navidad, para estar juntos mientras un desastre, que no es mayormente detallado ni explicado, está asolando al Reino Unido.

La directora sin duda ha tratado de retratar las inquietudes y ansiedades de los asistentes a la velada navideña, pero al final todo resulta no sólo implausible, sino por momentos francamente ridículo.  Fue el peor film que tuvimos ocasión de ver en el TIFF.

13.9.20

CINE EN LA PLAZA: TENGO MIEDO TORERO

Comentario de Sergio Martínez

Tengo miedo torero, escrita por Pedro Lemebel era una de esas novelas que—podemos decir—reclamaba una adaptación al cine. Ese pedido ha sido respondido, y en la forma que merecía, bajo la excelente dirección de Rodrigo Sepúlveda, quien es responsable también del guión conjuntamente con Juan Tovar.

La trama se sitúa en los años 80, en Chile, bajo la dictadura de Pinochet. La historia misma gira en torno a una vieja travesti (Alfredo Castro) que luego de un encuentro casual en que un extraño la ayuda a eludir una redada policial a un bar gay, ella se verá envuelta en una peligrosa operación política. El extraño, Carlos (Leonardo Ortizgris), volverá a casa de la travesti que es sólo identificada como “la Loca del Frente” con el propósito de averiguar si podría guardar allí unas cajas con libros. Carlos también le hace ver que para comunicarse entre ellos, usarán una clave, que sólo ellos dos conocerán. La travesti, que ya se ha enamorado del extraño, accede sin titubear y fija como palabra clave, el título de una canción sentimental mexicana: “Tengo miedo torero”.

Acostumbrada a moverse en un mundo de sospechas y desconfianzas, una vez sola, la travesti—curiosa por las idas y venidas de su extraño y misterioso visitante, de quien sólo sabe su nombre y que es mexicano—decide abrir una de las cajas y lo que encuentra sí que la pone sobre ascuas.

La relación con el extraño se hace más tensa por la distancia que los amigos de Carlos, especialmente Laura (Julieta Zylberger) muestran respecto de la travesti. Las diferencias son sin embargo superadas y ella siente la cercanía de Carlos, incluso le hace una celebración de cumpleaños y ya enterada, más o menos vagamente, de que las andanzas de su amigo y los otros visitantes tienen en verdad una dimensión mucho más seria, decide seguirlo. Eso, aunque ella ignora cuál es el real objetivo de los planes de Carlos. Además, a pesar que como bordadora ella tiene un encargo que debe llevarle a la esposa de un coronel, Doña Clarita (Paulina Urrutia), algo que, a su vez, puede complicar las cosas.

El operativo montado por Carlos y sus compañeros, el más significativo de todo lo emprendido por el grupo revolucionario Frente Patriótico Manuel Rodríguez, no logra su objetivo y los integrantes del comando deben ahora emprender su retirada y evitar la feroz e implacable represión que se desata como represalia. Carlos, sin embargo, no ha olvidado a su leal colaboradora y no la dejará librada a su suerte.

El film hace ciertamente justicia a la novela sobre la que se basa. Lemebel, en ésta, su obra más icónica, retrata la marginalidad de “la Loca del Frente” y sus amistades homosexuales, principalmente pobres, asediados por la policía y discriminados por la población. Sus dudas también incluyen a quienes quieren cambiar las cosas: “¿Habrá lugar para la gente como yo en tu revolución?” le pregunta la travesti a Carlos, en uno de esos momentos de tensión entre ambos. La condición de homosexualidad en ese contexto de pobreza y decadencia marcada por la edad, no es obstáculo, para que, enfrentado a la situación límite de todo el país bajo dictadura, la “Loca del frente” muestre también que conductas de coraje y valor pueden darse en los seres que la sociedad ha relegado a condiciones de marginalidad y desprecio.

Alfredo Castro, que por su actuación ganó el Gran Premio de Actuación en el reciente Festival de Cine de Venecia, retrata fielmente a su personaje, con sus angustias, sus deseos, sus amarguras y su capacidad de entrega y amor. Igualmente bien el actor mexicano Leonardo Ortizgris, trayéndonos al revolucionario comprometido con su misión, pero no del todo desmarcado de las vicisitudes que afligen al común de los seres humanos.

Un film altamente recomendable. Tema adulto, contiene algunas escenas de sexo.

Duración: 93 min.