26.4.13

UNA BUENA COMPAÑIA

THE COMPANY YOU KEEP. Estados Unidos, 2012. Un film de Robert Redford

Robert Redford regresa en su doble condición de director y actor en un drama político imbuido de suspenso que aunque un poco lento en su desarrollo deja no obstante un saldo positivo.

Las décadas de los años 60 y 70 se caracterizaron por la existencia de movimientos de izquierda antibélicos de violenta actuación donde uno de los mismos era el denominado Weather Underground en los Estados Unidos, que aunque nunca existió realmente sirve para impulsar la historia aquí planteada.

Basado en la novela del mismo nombre de Neil Gordon, el prólogo de The Company You Keep exhibe material de archivo de noticias de la televisión de esa época del mencionado movimiento clandestino que amenazaba volar edificios en numerosas ciudades americanas; también se llega a saber que el grupo había robado un banco en Michigan matando a un agente de seguridad. La acción inmediatamente se traslada a la hora actual donde después de varias décadas Sharon Solarz (Susan Sarandon), que estuvo envuelta en el robo mencionado es arrestada por la policía. Asignado para cubrir la nota sobre lo ocurrido, el joven periodista Ben Shepard (Shia LaBeouf) de un periódico de Albany comienza a considerar el caso que lo lleva a vincularse con Jim Grant (Robert Redford), un honorable abogado viudo de la misma ciudad que vive con su hijita Isabel (Jackie Evancho) de 11 años. Cuando Ben, indagando en el pasado de Jim llega a descubrir que su verdadera identidad es Nick Sloan y que aparentemente también participó en el asalto bancario, al revelar esa información comienza una despiadada cacería por parte del FBI que obliga al abogado a tener que huir en forma precipitada no sin antes dejar a Isabel en manos de su hermano (Chris Cooper) que reside en Nueva York.

El guión de Lem Dobbs presenta una historia que a medida que se va desarrollando se vuelve más densa y complicada. Por un lado se presencian los desplazamientos de Sloan a través de diferentes lugares de Estados Unidos, ansioso en tratar de esclarecer su inocencia antes de ser aprehendido por las autoridades; así irán apareciendo varias figuras que en el pasado estuvieron ligadas a él y que además de Solarz incluye a su ex mujer (Julie Christie), un respetado profesor de historia (Richard Jenkins) y un amigo leal (Nick Nolte). Simultáneamente, se sigue la labor detectivesca de Ben quien se encuentra firmemente decidido a continuar su investigación, a pesar de la reluctancia de su jefe (Stanley Tucci) y de algunos obstáculos que encuentra en el camino por parte del FBI; su propósito es tratar de unir varios hilos sueltos que van surgiendo con relación al verdadero rol que le cupo a Sloan en sus años de activista, a fin de determinar la verdad de lo que ha ocurrido para llegar a producir un informe esclarecedor.

Aunque en esencia este drama trata de determinar la inocencia de un individuo perseguido, el material ilustra situaciones donde los principios éticos y/o morales entran en juego. Así resulta de gran interés comprobar que muchos de los ex compañeros de Sloan aún se mantienen identificados con los ideales de antaño sin manifestarse arrepentidos; esa situación queda muy bien reflejada cuando Sharon –en una de las íntimas y mejores escenas del film- al ser entrevistada en el centro de detención por Ben manifiesta que dada las circunstancias ella volvería a actuar como lo hizo treinta años atrás porque “el gobierno estaba matando a millones” (alusión a Vietnam). De este modo, aunque no se lo proponga de manera directa, el relato deja amplio margen para reflexionar hasta qué punto la violencia anárquica puede ser legítimamente válida como expresión de disenso.

Sólidamente dirigido por Redford, también se destaca como actor, aunque exceda en edad al personaje que le toca encarnar; por su parte, LaBeouf, como el co-protagonista del film, cumple airosamente con su cometido animando al ambicioso reportero. El resto del elenco integrado en su mayor parte por nombres de la vieja ola, convence ampliamente en la composición de sus respectivos roles.

Conclusión: Un buen thriller que sin llegar a un nivel de alta tensión satisface ampliamente como legado de los ideales del radicalismo activista de la segunda mitad del siglo pasado. Jorge Gutman

Robert Redford

VISUALMENTE BELLO PERO CARENTE DE EMOCION

TO THE WONDER. Estados Unidos, 2012. Un film de Terrence Malick

Así como aconteció con The Tree of Life (2011), Terrence Malick ratifica en To the Wonder, su notable capacidad para ofrecer imágenes de sorprendente belleza visual. Sin embargo, la diferencia con su film precedente radica en que en este caso, el estilo poético empleado está al servicio de una narrativa de ensoñación de la vida a través de fragmentos y/o extractos sueltos que prácticamente no conducen a un puerto de destino específico; en consecuencia, la inercia se apodera del espectador, sobre todo cuando considerable parte del relato se realiza a través de la voz en off y lo que se transmite o cuenta parecería como si se estuviera escuchando susurros de ultratumba.

Olga Kurylenko y Ben Affleck
Utilizando en parte material de su film precedente, Malick centra su relato en Neil (Ben Affleck) y su amada Marina (Olga Kurylenko) deambulando por las calles de París. Ella tiene una hija –Tatiana (Tatiana Chiline) de 10 años de una anterior relación- y la niña parece acomodarse bien a la relación de su madre con su pareja. Al poco tiempo, el trío se traslada a Oklahoma en los Estados Unidos donde Neil ha aceptado un trabajo como ingeniero ambiental en una compañía minera. Inesperadamente, el interludio romántico de la pareja parece esfumarse y cuando Marina encuentra que su visa expira y Neil no se encuentra capacitado para asumir un compromiso más serio, ella decide regresar junto con su hija a Francia mientras que él busca consuelo en Jane (Rachel McAdams) un antiguo amor de infancia. Simultáneamente la narración enfoca al Padre Quintana (Javier Bardem), un sacerdote que atraviesa una crisis de fe al no estar convencido acerca de la misión que le guía en la vida.

Lo dicho en palabras parecería trascender más de lo que realmente se aprecia en imágenes. Todo resulta vago, etéreo, carente de dramatismo sin que exista la mínima emoción que permita llegar a concluir qué es lo que Malick ha querido brindar con este relato errático; si acaso fue su intención en ofrecer un cuadro sobre los misterios del amor y las diferentes formas en que este sentimiento con sus altibajos se va reflejando en la vida de una pareja, el resultado ciertamente desilusiona. En ningún momento el espectador puede aferrarse al drama de sus protagonistas, ni siquiera cuando Marina al no encontrar trabajo en París decide retornar a los Estados Unidos para tratar de dar a la relación con Neil una nueva oportunidad.

No hay nada remarcable en la interpretación. Ni Affleck, ni Kurylenko y tampoco McAdams pueden compensar la falta de carnadura de los personajes que interpretan donde ninguno de los mismos adquiere energía vital. En cuanto a Bardem tiene que vérselas también con un personaje poco desarrollado donde su pérdida de comunicación con Dios no resulta convincente.

Frente a lo que antecede, uno se pregunta si el poema visual a que Malick tiene acostumbrado a su audiencia puede compensar la existencia de un relato sin rumbo concreto y de carencia emocional. Los escasos e imprecisos diálogos complementados con soporíferos monólogos interiores, así como la descripción de situaciones que saltan en el tiempo sin mayor cohesión de las mismas, son objeciones importantes para quien busque en un film algo más que la pura belleza visual. En todo caso, como el refrán lo señala “sobre gustos no hay nada escrito”, por lo tanto la respuesta corre por parte de cada espectador que contemple To The WonderJorge Gutman

UNA BODA DETESTABLE

THE BIG WEDDING. Estados Unidos, 2013. Un film escrito y dirigido por Justin Zackham.

Robert De Niro y Diane Keaton

Lo mejor de The Big Wedding es su elenco de lujo al congregar a estupendos actores como Roberto De Niro, Diane Keaton, Susan Sarandon, Robin Williams y Katherine Heigl, entre otros; lo peor es verlos actuar en una comedia pobremente elaborada animando a personajes completamente artificiales en situaciones inverosímiles, con el único propósito de sonsacar la sonrisa del público a través de burdas gracias. No hay razón alguna que pueda justificar el estreno de productos tan pobremente concebidos como el que se comenta donde el realizador y guionista Justin Zackham, involuntariamente o no, logró que nadie aquí involucrado se sintiera estimulado para efectuar un trabajo aceptable.

Resulta una pérdida de tiempo realizar un esfuerzo para referirse a su contenido. Solo cabe mencionar que por enésima vez se recurre aquí a la trillada fórmula de una reunión familiar durante un fin de semana para la celebración de la boda de uno de sus miembros. A partir de esa trama central, la historia se rellena con situaciones anecdóticas absurdas y chistes decididamente tontos; en última instancia, todo contribuye a que el espectador incremente su aburrimiento a medida que el metraje progresa. La única nota de gracia de este lamentable film es que su duración no excede los 90 minutos; con todo, es inaguantable.  Jorge Gutman



21.4.13

PANORAMA DE AFRICA

VUE D’AFRIQUE

Desde el 26 de abril hasta el 5 de mayo se desarrolla la vigésima novena edición de Vue d’Afrique en el complejo Excentris de Montreal, con excepción del film inaugural que se habrá de exhibir en el Cine Imperial.

Este festival que está consagrado al cine africano y creole es el más importante que se realiza fuera del continente de Africa. Con más de un centenar de filmes pertenecientes a 30 países, la muestra se inaugura con la exhibición de la película belga Kinshasa Kids de Marc-Henry Wajnberg. Este film se basa en la situación ataravesada por aproximadamente 30 mil niños errantes en las calles de Kinshasa de la República Democrática del Congo quienes son acusados de hechicería y tratan de sobrevivir después de haber sido expulsados por sus familias. A partir de ese hecho el film registra con notable autenticidad el caso de José (José Mawanda), uno de esos chicos, quien reuniendo a un grupo de amigos, en conjunto deciden formar una banda musical para alejar a la mala suerte que les acecha y combatir la pobreza, ayudados por un empresario y músico local (Bebson Elemba).


Una escena de KINSHASA KIDS

En Virgin Margarida, el realizador Lucinio Azevedo efectúa un retrato del destino de mujeres presumiblemente prostituidas ubicadas en campos de reeducación después de la guerra de liberación de Mozambique. Cambiando de tono, Winter of Discontent de Ibrahim Batout dramatiza los comienzos de la revolución de Egipto de enero de 2011, con toda la atmósfera de angustia e incertidumbre reinante. Otro film atrayente es Paradis Amer de Christian Faure filmado en la isla de Mayotte, describiendo el comienzo de una historia de amor entre dos niños. Rengaine de Rachid Djaïdani, considera ciertos tópicos espinosos al transitar por el delicado terreno de la exclusión, racismo y religión; la historia gira en torno de un joven negro cristiano viviendo en París que desea casarse con una chica musulmana que debe enfrentar la oposición de su hermano por transgredir la tradición cultural donde el matrimonio entre negros y árabes es considerado tabú. En la coproducción franco-portuguesa La république des enfants protagonizada por Danny Glover, la directora Flora Gomez de Guinea Bissau concibe una suerte de fábula ubicando su acción en un pequeño país africano donde un grupo de niños soldados decide formar su propio país.

En la sección dedicada al cine documental se destaca el film haitiano Deported donde las realizadoras Rachele Magloire y Cantal Régnault entrevistan a ciudadanos canadienses y americanos que son deportados a Haití, su país de origen, debido a delitos cometidos; establecidos ahora en Port-au-Prince deben comenzar una nueva vida en un ambiente desconocido a la vez que hostil. El documental suizo Capitaine Thomas Sankara de Christophe Cupelin describe el destino trágico del presidente de Burkina Fasso Thomas Sankara quien fue asesinado en 1987 al ser traicionado por su mejor amigo. De gran interés es Écoles en Haïti de Didier Mauro donde el realizador aborda los problemas socioeconómicos de Haití agravados por el terrible sismo de 2010 y su repercusión en la escolarización de los niños; el resultado es un ajustado retrato de la sociedad haitiana contemporánea. En el documental de Gran Bretaña coproducido con Zimbabwe Robert Mugabe…what happened? el director Simon Bright echa una mirada crítica a la acción de su presidente que tras la proclama de la reconciliación cuando asumió el poder en 1980, hoy día lanza una guerra civil contra su propio país, destruyendo en gran parte lo que había construido al principio de su mandato. Un documento social importante es La plaie et le couteau, donde la directora Agnès-Maritza Boulmer mediante numerosas entrevistas realizadas, considera las implicaciones de la mutilación genital de la mujer en varios países de África Occidental. y Suiza. El film Yasmina y Mohammed de Régine Abadia narra la sorprendente historia del novelista Mohammed Moulessehoul que publica sus obras utilizando el nombre de su señora Yasmina Khadra

El festival finaliza el 5 de mayo con la proyección del film de Arnold Antonin Herby, le Jazz et la musique haïtienne, sobre la música popular de danza urbana haitiana así como su relación con la música latina y el jazz. Para una información completa sobre la programación y los horarios respectivos visitar www.vuesdafrique.org   Jorge Gutman






19.4.13

EL TIEMPO DEL OLVIDO

OBLIVION. Estados Unidos, 2013. Un film de Joseph Kosinski

Tom Cruise
Anticipándose en dos meses al inicio del verano, la temporada estival de cine ya comenzó en América del Norte con el estreno de Oblivion del realizador Joseph Kosinski. Siguiendo los pasos ya transitados en Tron: Legacy (2010), Kosinski no innova ni agrega sorpresa alguna que no se hubiese contemplado en otros títulos del género (especialmente The Matrix y/o Total Recall); con todo, habrá que reconocer que para los amantes de este tipo de filmes, esta película habrá de sumergirlos en una experiencia visual única y es precisamente allí donde residen sus principales méritos.

El film aglutina todos los elementos propios de la ciencia ficción presentando un universo en donde quedan expuestos los conflictos de humanos y aliens, los viajes a través del tiempo y del olvido, la búsqueda de identidad, presencia de planetas diezmados y colonizados y otros elementos que el realizador imaginó en el guión por él concebido y teniendo en mente que Tom Cruise sería su protagonista. En efecto, el popular actor vuelca su carisma con completa naturalidad y su presencia gravita positivamente en el desarrollo del relato.

La acción se ubica en 2077 donde después de que la Tierra ha ganado la victoria contra destructivas fuerzas extraterrestres que la han dejado diezmada por ataques nucleares, la mayor parte de la población que ha logrado salvarse se ha trasladado a Titán, una de las lunas de Saturno. Entretanto, el piloto y técnico Jack Harper (Cruise) junto con su asistente Vika (Andrea Riseborough) aun residen en la superficie de la Tierra y se encuentran en una base flotante con la misión de mantener alejados a los invasores hostiles que aún permanecen ocultos, contando para ello con la ayuda de invaluables drones que se encuentran programados para asegurar también el abastecimiento del agua. Esta primera parte del film, prácticamente con pocos diálogos, se nutre de la presencia de Jack y Vika, y Sally (Melissa Leo) quien sigue la marcha de lo que está aconteciendo desde el control central. En términos estrictamente cinematográficos, es donde el film registra sus más bellas escenas.

Inmediatamente después, el relato cambia de tono cuando la memoria de Jack, que ha quedado eliminada para evitar que fuerzas hostiles puedan extraerle información en caso de ser capturado, comienza a asociarse con imágenes románticas mantenidas en el pasado con una bella y misteriosa mujer, a través de Julia (Olga Kurylenko), una sobreviviente de la guerra. A partir de allí Jack que no puede no puede dejar de pensar acerca de su pasado comienza a cavilar sobre el futuro de la humanidad. En esta segunda mitad, la historia se vuelve más dialogada, con ciertas escenas de acción bien logradas y con algunas connotaciones humanistas e implicaciones morales que son tratadas esquemáticamente. Con más personajes que entran en el escenario, como es el caso de Morgan Freeman liderando un grupo de rebeldes, el film introduce varias subtramas que se dejan ver pero sin ofrecer una intriga o suspenso especial.

Como ya se mencionó, el film deslumbra con sus maravillosos detalles visuales. En tal sentido es remarcable la magnífica labor de Claudio Miranda en su condición de director de fotografía así como la del diseñador de producción Darren Gilford quienes aunaron sus esfuerzos para ofrecer imágenes deslumbrantes que se convierten en las verdaderas protagonistas de este moderado entretenimiento.  Jorge Gutman

UN BUEN DRAMA EMOCIONAL

THE PLACE BEYOND THE PINES. Estados Unidos, 2012. Un film de Derek Cianfrance

Después de haber impresionado gratamente con Blue Valentine (2010), un profundo drama emocional sobre la desintegración de un matrimonio, el realizador Derek Cianfrance vuelve a ofrecer otra historia íntima que aunque no alcance un nivel parejo a lo largo de sus casi dos horas y media de duración, atrapa el interés por ciertos problemas morales planteados y por el nivel de calidad de su elenco.

Ryan Gosling anima a Luke, un motociclista acróbata itinerante que después de haber estado tiempo atrás en Schenectady, una pequeña localidad del estado de Nueva York, al regresar al lugar se entera de que es padre de un niño de pocos meses de edad, producto de la relación que había mantenido con Romina (Eva Mendez), mesera de un restaurante local. Sorprendido, y dueño de una sensibilidad que le impulsa a cumplir con su deber de padre en lo que al mantenimiento financiero se refiere, decide dejar su trabajo poco estable y redituable para buscar algún empleo local, lo que logra al ser empleado por un mecánico de la zona (Ben Mendelshonn); sin embargo, el pequeño negocio no permite que Luke obtenga un salario importante por lo que decide atender al consejo de su patrón quien le indica que hay maneras más lucrativas de hacer dinero, como por ejemplo asaltando establecimientos bancarios. Todo marcha bien en un comienzo hasta que en uno de esos golpes maestros, el destino hace que se tope con Avery (Bradley Cooper), un honesto policía local.
Ryan Gosling

En la segunda parte del film, el relato se centra en Avery quien es proclamado héroe por su acción desplegada como oficial policial. Graduado en leyes, casado y con un hijo de un año de edad, trata de combatir la injusticia del lugar y es así que se encuentra en dificultad cuando comprueba la corrupción e inmoralidad de algunos de sus compañeros de trabajo (Ray Liotta); además, se llega a saber -por la confesión realizada a su terapeuta- que arrastra un gran sentimiento de culpa por haber matado a un delincuente en acto de servicio.

El tramo final de esta historia que transcurre 15 años después vincula nuevamente al asaltante bancario con el íntegro policía a través de sus respectivos hijos (Dane DeHaan, Emory Cohen); como compañeros de escuela, estos adolescentes mantienen una particular relación basada en los contactos que uno de ellos tiene con traficantes de drogas, y la habilidad del otro de transformar la mercadería ilegal en dinero fácil.

La intención del film es resaltar el modo en que la actitud de los adultos en el pasado repercutirá en la conducta de una nueva generación. A pesar de que las primeras dos secciones del film están narradas en forma impecable, manteniendo buena tensión y suspenso generado por los acontecimientos que tienen lugar, el capítulo final carece de una conclusión realista en función de lo que el film previamente expuso. De todos modos, la observación señalada no alcanza a desmerecer la calidad de sus dos primeros segmentos teniendo en cuenta su inteligente estructuración y sobre todo la original forma en que el foco del relato se traslada de Luke a Avery.

Aunque todo el elenco se desempeña muy bien, indudablemente Gosling y Cooper se distinguen maravillosamente como los dos perturbados protagonistas del relato.

Conclusión: Queda como balance un ambicioso estudio sobre la responsabilidad paternal, el verdadero sentido del heroísmo y la forma en que las acciones humanas por mejor intencionadas que fueran, pueden conducir a situaciones no buscadas dejando una marca indeleble e imposible de olvidarJorge Gutman




UN BUEN FILM DEPORTIVO, SOCIAL Y POLITICO

42. Estados Unidos, 2013. Un film escrito y dirigido por Brian Helgeland

Jack (“Jackie”) Robinson (1919 –1972) fue un jugador de béisbol de Estados Unidos que ha marcado una época en la historia deportiva de los Estados Unidos al haberse convertido en el primer jugador afroamericano en participar en un equipo de primer nivel de este deporte. Los acontecimientos que rodearon ese evento más otros adicionales sobre el movimiento de los derechos civiles vinculados con este juego son abordados por el director Brian Helgeland de manera clara, directa, sobria y elegante, aunque quizá con un poco de didactismo. Lo que importa es que durante poco más de dos horas el espectador que nunca haya practicado ni conocido el béisbol apreciará este film como un documento social de gran trascendencia que enfoca el lado oscuro de Estados Unidos al haber mantenido la segregación racial durante la mayor parte del siglo pasado.

El film comienza en las postrimerías de la segunda guerra mundial mostrando en los noticieros la alegría y euforia de una nación que retorna a la normalidad. Inmediatamente la acción se desplaza al despacho de Branch Rickey (Harrison Ford), el áspero y honesto presidente y gerente general del famoso equipo Brooklyn Dodgers quien comunica al entorno que lo rodea sobre su intención de incorporar a la liga profesional de béisbol a Jack Robinson (Chadwick Boseman); se trata de un joven negro de 26 años que tiene como antecedentes un buen desempeño e integridad profesional en el American Negro League de Kansas City. A pesar de que su decisión causa gran estupor, lo llega a contratar no sin antes imponer a Robinson la condición de que de ningún modo deberá reaccionar frente a las diatribas racistas que eventualmente pudieran salirle al paso. Al principio es asignado al equipo del Montreal Royals donde el gerente del mismo y otros jugadores lo desprecian, del mismo modo que dista de ser bienvenido por el personal del hotel donde debería hospedarse, obligándolo a tener que alojarse en el seno de una familia negra. Su excepcional desempeño como beisbolista hará que al principio de 1947 forme parte integrante del famoso Brooklyn Dodgers portando la famosa camiseta con el número “42”.

Gran parte del film refleja hasta qué punto Robinson ha tenido que enfrentar y soportar la hostilidad debido al despiadado racismo de sus compañeros y el fanatismo del público, sin poder defenderse ni atacar; solamente se sentía apoyado por las continuadas recomendaciones de Rickey de no cejar ni dejarse inmutar para demostrar en la cancha de juego frente al mundo sus notables condiciones de jugador; el otro confort lo obtiene por parte del cariño y apoyo brindado por su joven y amorosa mujer Rachel (Nicole Beharie).

Quizá la escena más dolorosa de presenciar pero ilustrativa de hasta dónde puede llegar el sentimiento de odio racista es cuando en un partido donde su equipo enfrenta al Filadelfia Phillies, su gerente Ben Chapman (Alan Tudyk) provoca a Robinson con los más ponzoñosos insultos raciales para que éste reaccione; ese tenso momento en que el jugador decide guardar la calma frente al público testigo, aunque explotando de indignación interior, está magníficamente logrado ilustrando la impotencia de una persona dolosamente humillada sin poder tomar acción alguna para protegerse.


Harrison Ford y Chadwick Boseman

Aunque el desarrollo del juego abarca buena parte del relato, el film es un documento social y político que cala hondamente en el espectador. A pesar de que a título individual Robinson haya logrado finalmente ganarse un amplio reconocimiento a nivel popular, sobre todo por haber contribuido a que los Dodger obtuviera el título de campeón mundial en 1955, no menos cierto es que la discriminación, segregación e injusticia humana siguió prevaleciendo en los Estados Unidos hasta finales de la década del 60.

El film cuenta con un excelente reparto y se caracteriza por su bajo perfil. En ningún momento el realizador trató de sobredimensionar o exagerar los logros de Robinson y en tal sentido obtuvo de Boseman un trabajo competente donde evitando la sobreactuación transmite muy bien el dolor de quien por el color de su piel es objeto de desprecio y rechazo. No menos importante es el trabajo, diría atípico, de Ford quien en el mejor papel de su carrera ofrece una interpretación estupenda del hombre blanco que hará lo imposible para que su protegido negro salga airoso del camino que le cabe recorrer.

Conclusión: Un muy buen documento que sin duda sorprenderá a la joven generación de la era Obama sobre lo que significó ser negro en la América del siglo pasado.  Jorge Gutman


UN VIAJE PSICODELICO DE AMNESIA E HIPNOTISMO

TRANCE. Gran Bretaña, 2013. Un film de Danny Boyle

Nadie duda de la versatilidad e ingeniosidad de Danny Boyle donde la mayor parte de sus películas exuda una arrolladora energía así como una originalidad que goza del favor popular, como fue el caso de Slumdog Millonaire (2008) que obtuvo el Oscar al mejor film del año además de haber sido recompensado como mejor realizador. De allí la gran expectativa que su último film Trance logró generar; sin embargo, lo que brinda aquí desilusiona, no porque el film sea malo sino porque en su intención de proporcionar un vertiginoso crucigrama psicológico, Boyle se extralimita incorporando tantas variantes al relato que a la postre frustra a cualquier crucigramista deseoso de colocar las piezas en su lugar.

El punto de partida es interesante donde Simon (James McAvoy), un subastador de arte que trabaja en una prestigiosa firma de remates de Londres, explica acerca de las medidas de seguridad que se deben adoptar para evitar cualquier intento de robo de las obras artísticas. Precisamente, en el momento en que subasta el famoso cuadro de Francisco de Goya Vuelo de Brujas (1797), valuado en más de 25 millones de libras, se produce un golpe maestro por parte de una banda delictiva liderada por Franck (Vincent Cassel). En ese momento de gran revuelo cuando Simon se apresta a guardar el famoso lienzo en una caja de seguridad, recibe un golpe en la cabeza por el que debe ser hospitalizado. Tiempo después, cuando Franck y sus secuaces comprueban que el paquete robado contiene únicamente el marco, el espectador se entera de que Simon forma parte de la pandilla y que él estaba obrando a modo de “entregador”. Una nota al margen de esta breve sinopsis es indicar que el cuadro de Goya se halla en el Museo del Prado de Madrid; en todo caso esta licencia no afecta el desarrollo de la trama.
Vincent Cassel

Como consecuencia del accidente sufrido, después de haber sido dado de alta, Simon sufre de amnesia y no puede informarle a Franck dónde ocultó la famosa tela de Goya. Es allí que Franck decide contratar a Elizabeth, una doctora experta en hipnosis (Rosario Dawson) para que someta a Simon en un trance y pueda sonsacarle la información deseada.

Sería indiscreto revelar algo más. Solamente cabe añadir que a partir de aquí el intento de Elizabeth de penetrar en la mente de Simon produce un vínculo entre los tres protagonistas que si bien al principio intriga, lentamente el proceso comienza a perder efecto. Así, las continuadas vueltas de tuerca del guión conducen al espectador a través de un viaje psicodélico de memoria y olvido donde el relato quiere demostrar su inteligencia a costa de manipulear permanentemente al observador; como resultado, uno pierde toda ilación cronológica, no diferencia la fantasía de la realidad y tratando de esforzarse de llenar las situaciones faltantes de este rompecabezas cinematográfico se llega a comprobar que el esfuerzo resulta estéril, porque el relato vuelca el tablero constantemente. En términos narrativos, el desenlace decepciona porque cuando algunas situaciones llegan a ser reveladas, ya nadie cree en las mismas.

Acorde con lo que antecede y a pesar de las buenas actuaciones, ninguno de los tres personajes posee profundidad alguna o antecedentes que permitan llegar a conocerlos; ni Simon llega a convencer como un experto en arte, ni Franck es plausible como el líder del grupo y en cuanto a Elizabeth –a pesar de su glamour- tampoco convence como eficaz hipnotizadora.

Conclusión: Mucho ruido y pocas nueces para un film de amnesia e hipnotismo donde la falta de coherencia malogra la intriga narrativa. A su favor, cabe reconocer su dinámico ritmo, una ecléctica banda sonora y muy en especial el riguroso trabajo del director de fotografía Anthony Dod Mantle; sin embargo, eso no compensa la falta de suspenso en este drama impregnado de falsas notas.  Jorge Gutman

15.4.13

MUSICAS DEL MUNDO EN MONTREAL


MUSIQUE DU MONDE A MONTREAL

Desde el 26 de abril hasta el 4 de mayo tendrá lugar la vigésimo tercera edición del festival musical Musiques du Monde à Montreal, que tiene como propósito la promoción de la diversidad de expresiones culturales a través de la presencia de artistas locales y extranjeros de diferentes orígenes. Este año, el festival propone la realización de 20 conciertos y actividades complementarias con la colaboración de más de 100 artistas.

Para la velada de apertura del viernes 26 en la serie GRANDS CONCERTS que tendrá lugar en el Teatro Plaza, se presentará el Quinteto Irem Bekter y un invitado prestigioso como lo es el armonicista argentino Franco Luciani. El Quinteto Bekter está integrado por la artista Irem Bekter, excelente representante de la música argentina en Montreal, acompañada por cinco talentosos músicos (Daniel Emden, Damian Nisenson, Nicolas Cousineau, Willy Rios y Paul Johnson). En el mismo concierto inaugural participará el grupo quebequense D’Harmo, integrado por cuatro virtuosos armonicistas de la escena musical de Quebec (Lévy Bourbonnais, Samuel Caron, Jason Rosenblatt y Pascal Veillette) interpretando una música innovadora y sofisticada, que fusiona la música popular de esta provincia con la de Argentina. Para esta ocasión el espectáculo Chaca Zam Gotan -encuentro único entre Quebec y la República Argentina- será presentado en carácter de primicia mundial.
Franco Luciani

El domingo 28 de abril nuevamente se hará presente el músico rosarino Franco Luciani acompañado del pianista Daniel Godfrid en un espectáculo intitulado Armónica y Tango, que constituye un verdadero viaje al corazón del tango. La velada comenzará con un concierto en su primera parte y posteriormente proseguirá sobre la pista de baile. Este exclusivo concierto tendrá lugar a las 20h30 en el Teatro Rialto de esta ciudad.

Información adicional sobre el festival puede obtenerse visitando www.festivalmmm.ca  www.musiquemmm.com así como en facebook en www.facebook/musique MMM.com. Para el concierto de los músicos  Luciani y Godfrid puede también visitarse el sitio www.theatrerialto.ca





PREDECIBLE PERO AGRADABLE

PAULETTE. Francia, 2013. Un film de Jérome Enrico

Paulette es el nombre de la protagonista de una historia agradable y refrescante que aunque no ofrezca nada nuevo, el solo hecho de ver actuar a Bernadette Lafont justifica su visión. La veterana artista personifica a una mujer anciana y viuda donde a cada oportunidad que se le presenta vuelca su venenoso racismo, fundamentalmente relacionado con la gente negra así como con los inmigrantes que llegan al país. Ese sentimiento de rechazo hacia todo aquél que no sea blanco incluye a su propia familia dado que su hija se casó con un bonachón policía negro (Jean-Baptiste Anoumon); ni su yerno como tampoco su nieto constituyen motivos de alegría para esta “simpática” dama. Viviendo de una paupérrima pensión en un bloque de viviendas de alquiler moderado, está considerablemente atrasada en el pago del arriendo lo que conduce a que sus modestas posesiones que se encuentran en el interior del departamento en que habita le sean confiscadas por la justicia.

Para tratar de buscar una salida a su situación económica resuelve entrar en contacto con un traficante de drogas (Paco Boublard) ofreciéndola su servicio de vendedora a cambio de un 10% de las utilidades. Es así como esta astuta anciana se abre camino en forma cada vez más exitosa vendiendo cannabis. Pero prontamente se da cuenta que sus ingresos pueden prosperar mejor con la elaboración de queques y galletitas incorporando una dosis menor de marihuana en su preparación, y es en esa tarea -ya convertida en hábil mujer de negocios- que involucra a un grupo de amigas que la rodea (Carmen Maura, Dominique Lavant, Fraçoise Bertin) que si bien espantadas en un principio participan en una aventura que no solamente satisface ampliamente el gusto de la clientela consumidora sino que brinda amplios beneficios económicos.
Bernadette Lafont


El film de Jérome Enrico tiene cierta connotación social al exponer la situación de gente de la tercera edad que no dispone de suficientes recursos para satisfacer un nivel mínimo de vida. Pero en el guión de Laurie Aubanel, ese propósito es dejado en segundo plano para enfatizar las facetas satíricas y humorísticas a las que conduce el comportamiento de esta irascible, egoísta y misántropa anciana que, como es de prever, poco a poco irá cambiando de actitud.

Conclusión: lo que se ve es típicamente un déjà vu, pero poco importa cuando uno se gratifica con la simpatía de Lafont y del elenco que la rodea en una historia que sin mucho trascender entretiene lo suficientemente como quedar satisfecho.  Jorge Gutman

EL ETERNO MITO

LOVE, MARILYN. Estados Unidos, 2012. Un film de Liz Garbus.

A 50 años de su fallecimiento la leyenda Marilyn Monroe se va engrandeciendo como lo confirma el increíble número de publicaciones que han surgido a través del tiempo, incluyendo un millar de libros que trataron de desentrañar la verdadera personalidad de quien fuera la estrella más popular del cine de los años 50.

Con Love Marilyn la documentalista Liz Garbus trató de efectuar un film que en esencia constituye una carta de amor a la célebre rubia. La diferencia con otras películas sobre el mismo tema es que este trabajo está basado en cartas, diarios y libros de notas pertenecientes a Marilyn y que hasta el presente habían permanecido inéditos. Con todo, el documental no termina revelando algo diferente de lo que ha sido divulgado hasta la fecha, sino más bien contribuye a intensificar la intriga sobre quien fue realmente ese símbolo sexual.

Lo anterior no invalida el interés del film dado que la realizadora resolvió utilizar un artificio interesante reclutando a un buen número de artistas de primer nivel para leer extractos de los diarios de la estrella. Marisa Tomei, Glenn Close, Ellen Burstyn, Uma Thurman, Lili Taylor, Viola Davis, Evan Rachel Wood y Jennifer Ehle, son algunas de las célebres actrices que participan en la lectura.

Glenn Close
En el relato se aprecia también la opinión de algunos personajes importantes que tuvieron ocasión de tratarla en forma cercana, manifestando su aprecio y/o bien su menosprecio tal como surge en este último caso de las declaraciones no muy elogiosas de Laurence Olivier quien la dirigió y la acompañó en el elenco de The Prince and the Showgirl (1957). Otros nombres famosos que se encuentran en el documental incluyen los de Truman Capote a través de la presencia de Adrien Brody, Ben Foster en la piel de Norman Mailer, Jeremy Piven prestando su voz al realizador Elia Kazan, Paul Giamatti como el director George Cukor y F. Murray Abraham animando al psiquiatra de Marilyn. Películas hogareñas, material de archivo, algunas entrevistas concedidas por la actriz así como muchas de sus fotos completan el panorama. En líneas generales, el documental pasa revista a la carrera cinematográfica de esta celebridad, expone su necesidad de que fuese considerada como algo más que un objeto sexual y su gran deseo de que la aceptaran como una artista, emprendiendo para ese propósito sus estudios de actuación con Lee Strassberg, el director del Actor’s Studio.

Conclusión: Aunque el film no arroje nuevas luces sobre la desgraciada heroína, Garbus ofrece un interesante documental, muy bien hecho y editado donde prácticamente nada se omite, con excepción de la ausencia de comentario alguno sobre la relación que mantuvo con el Presidente Kennedy. Un buen tributo al mito eterno.  Jorge Gutman

UN BUEN CONJUNTO MUSICAL

THE SAPPHIRES. Australia, 2012. Un film de Wayne Blair

Con un guión de Keith Thompson y Tony Briggs, el realizador Wayne Blair logró un film que a pesar de ser predecible y no del todo perfecto se destaca como una comedia que resulta difícil resistirse a sus encantos. Lo que valoriza a este film es la entusiasta actuación de un grupo de chicas jóvenes que saben generar de inmediato una exuberante simpatía por parte del público.

La acción transcurre en los últimos años de la década del 60, en una reserva ubicada en el corazón de Australia donde tres jóvenes hermanas nativas, Gail (Deborah Mailman), Cynthia (Miranda Tapsell) y Julie (Jessica Mauboy), deciden participar en una competencia local de música country. Aunque la bien merecida victoria les es denegada por un juez prejuicioso cuyo racismo ignora sus condiciones artísticas, la ocasión sirve para que sean descubiertas por Dave (Chris O’Dowd), un músico irlandés promotor de talentos que está convencido de sus condiciones artísticas. Es ahí donde él logra convencerlas para que dejen su país y sus tonadas locales a fin de viajar a Vietnam y entretener a las tropas de los Estados Unidos allí apostadas. De este modo estas hermanas junto con su prima Kay (Shari Sebbens) que se une al grupo, bajo el liderazgo de Dave que se convierte en su virtual empresario viajan al sudeste asiático y en medio del fuego que aqueja a la región, el conjunto que adopta como nombre The Sapphires vuelca su energía cantando música soul para gran complacencia de su particular audiencia. No es necesario seguir adelantando los pormenores de esta riesgosa aventura pero cabe señalar que a pesar del contorno lúgubre que ofrece el escenario bélico, el film mantiene un espíritu tonificante que contagia permanentemente al espectador, reforzado por situaciones humorísticas muy bien logradas.  
Chris O'Dowd, Deborah Mailman, Shari Sebbens, Jessica Mauboy, Miranda Tapsell

Se podrá objetar que las peripecias vividas en Vietnam no logran una completa satisfactoria dramatización; sin embargo el relato mantiene vivo el interés por varias otras razones. Una de las mismas está centrada en su música a través de las agradables tonadas -entre las mismas figuran clásicos como Soul Man, I can’t help myself- que interpretan las muchachas. No menos importante es que el film logra reflejar algunas notas oscuras de la sociedad australiana de aquella época vinculadas con su pasado histórico. Así, las características raciales discriminando a la población aborigen a la que se la considera como gente de condición inferior y los prejuicios emergentes, brindan una clara idea sobre las condiciones sociales imperantes donde hace muy poco tiempo los australianos autóctonos obtuvieron el legítimo derecho ciudadano de votar.

La historia es lineal y sin mayores complicaciones narrativas; pero, como quedó dicho anteriormente, el film atrapa por la excelente interpretación, la calidez del relato y sus buenas canciones.  Jorge Gutman

DOS ADOLESCENTES DE LA DÉCADA DEL 60

GINGER & ROSA. Gran Bretaña, 2012. Un film escrito y dirigido por Sally Potter

Aunque la directora británica Sally Potter no se caracteriza por ofrecer relatos fácilmente accesibles, con Ginger & Rosa acontece lo contrario porque lo que se dice o expresa no ofrece dudas o ambigüedades para ser captadas por el público. El importante escollo de este film impregnado de cierto lirismo poético es que no termina por decidir a donde quiere llegar. Por un lado parecería querer ilustrar los fuertes lazos de una amistad femenina; también queda manifestada una intención política reflejando la amenaza de un holocausto nuclear; otro tópico es el modo en que los problemas conyugales pueden manifestarse en los hijos y finalmente intenta explorar el proceso de madurez durante la etapa adolescente. Aunque todos estos temas resultan en principio interesantes, su falta de cohesión hace que el resultado no proporcione la dosis de satisfacción que habría de aguardarse.
Elle Fanning

El prólogo del relato tiene lugar en 1945 reflejando dos situaciones simultáneas. Por una parte el bombardeo atómico de Estados Unidos sobre Hiroshima; por la otra, en una sala de maternidad de Inglaterra dos mujeres están por dar a luz y experimentando los naturales dolores previos, se dan la mano para confortarse; allí se produce el nacimiento de Ginger y Rosa, los personajes principales de esta historia.

La acción se desplaza hacia 1962 cuando vemos a ambas adolescentes convertidas en íntimas e inseparables amigas tratando de disfrutar lo máximo de esa etapa de sus vidas; a pesar del cariño que las une, responden a personalidades diferentes. Ginger (Elle Fanning) trata de modelar una identidad que la mantenga independiente del hogar al cual pertenece, en donde sus padres (Alessandro Nivola, Christina Hendricks) distan de mantener una buena relación conyugal. El problema mayor que preocupa a Ginger es su obsesión sobre el peligro nuclear que acecha el mundo en momentos en que tiene lugar la crisis de los misiles cubanos y todo induce a suponer un inevitable enfrentamiento de los Estados Unidos y la Unión Soviética; eso la motiva a transformarse en una activista política participando en marchas llevadas a cabo por la Campaña para el Desarme Nuclear. Rosa (Alice Englert), por su parte, es más sencilla y despreocupada; su meta es lograr el amor eterno y a la vez que fuertemente atraída hacia el sexo opuesto, queda seducida por el padre de Ginger, cuya consecuencia precipitará la ruptura de la amistad existente entre las jóvenes.

Aunque la intención de Potter sea la de establecer un paralelismo entre el mundo exterior y la forma en que la amenaza nuclear va modelando la personalidad de Ginger, el guión es bastante difuso como para que el relato gravite emocionalmente. El relato también experimenta problemas con sus afectados diálogos y la incorporación de personajes secundarios poco desarrollados, como la de unos amigos gay (Timothy Spall y Oliver Platt) de Ginger y la presencia de una marcada feminista poeta (Annette Bening).

Conclusión: Ginger & Rosa se valoriza por la estupenda interpretación de Fanning quien al infundir gran intensidad a su personaje logra amplia convicción del mismo; lástima que el film no alcance ese mismo nivel.  Jorge Gutman

UN BELLO CUADRO PICTORICO

RENOIR. Francia, 2012. Un film de Gilles Bourdos

Del mismo modo que las pinturas de Pierre-August Renoir (1841-1919) constituyen una celebración de la belleza y de la sensualidad femenina, este film de Gilles Bourdos hace honor al gran artista francés por su extraordinario colorido y luminosidad. No se trata de una biografía del gran maestro del impresionismo sino que ilustra en forma de ficción un momento especial de su vida, pocos años antes de su fallecimiento.

Michel Bouquet es el actor ideal animando al anciano Pierre quien en 1915 vive en su residencia rural de Les Colettes en Cagnes-sur-Mer sobre la Costa Azul en un estado de marcada declinación física. Al comenzar el relato, Jean (Vincent Rottiers) de 21 años, uno de sus tres hijos, retorna en muletas del frente de batalla donde ha sufrido serias heridas para un período de convalecencia en el hogar paternal. Aunque no puede hablarse del desarrollo de una historia precisa que sustente al film, la narración comienza a cobrar fuerza cuando aparece en escena Andrée (Christa Theret), una joven modelo cuya presencia y sensualidad femenina incentiva al maestro renovadas ansias de vivir al estimularlo a seguir pintando a pesar de su frágil salud. El nudo crucial se produce cuando Jean también se siente hechizado por la presencia de Andrée quien le contagia su pasión por el cine y que lo llegará a motivar para iniciar una carrera como director y convertirse en uno de los más grandes realizadores de la cinematografía universal.
Michel Bouquet

Tanto el padre como el hijo encontrarán en Andrée la inspiración necesaria, en un caso para finalizar una brillante carrera de creación artística y en el otro para comenzar otra de naturaleza diferente pero igualmente remarcable; en todo caso, la joven nunca llega a crear una rivalidad entre ambos, sino apenas un leve clima de tensión familiar. Aunque el film no alcanza a prodigar un verdadero conflicto dramático, la vivencia cotidiana de los tres personajes apuntados permite al espectador sumergirse en la magnífica recreación de una época que el realizador tan bien ha logrado con la colaboración de la excelente fotografía de Mark Ping Bing Lee.

La actuación impecable de Bouquet no desestima la de Rottiers, como el joven incierto sobre su futuro viviendo a la sombra de su famoso padre, y la de Theret quien ofrece la volatilidad y seducción necesaria a su rol de musa inspiradora y última modelo del pintor.

Conclusión: Un film cálido muy bien concebido, de gran belleza y visual, que además de impresionar a los amantes del arte pictórico también conformará a quien aprecie un cine de calidad superior.   Jorge Gutman

FILM DE CLAUSURA DEL FESTIVAL DE CANNES


Crónica de Jorge Gutman

En base a la novela del mismo nombre de Caryl Ferey, el film Zulu de Jérôme Salle, ha sido elegido para clausurar el 66° del Festival de Cannes, el domingo 26 de mayo.

Escrito por el realizador junto con Julien Rappeneau, el relato se desarrolla en Ciudad del Cabo en Sudáfrica, donde los ecos del apartheid aún resuenan en una sociedad que lucha por lograr la reconciliación entre negros y blancos. Dentro de un escenario donde la opulencia de los barrios privilegiados convive con la miseria de los townships, la historia se centra en dos oficiales de policía interpretados por Orlando Bloom y Forrest Whitaker al verse envueltos en una intensa investigación como consecuencia del descubrimiento de los cadáveres de dos jóvenes mujeres. Además de Bloom y Whitaker, el reparto está integrado por Tanya van Graan, Natasha Loring, Sven Ruygrok, Conrad Kemp, Roxanne Prentice, Adrian Galley, Tinarie van Wyk Loots, Kelsey Egan, Dean Slater y Richard Lothian.
Orlando Bloom y Forrest Whitaker


Esta película francesa pero hablada en inglés se anticipa como un estudio sociológico con connotaciones de thriller político. El músico Alexandre Desplat es el autor de la música compuesta para este film.

Como ya se anticipó semanas atrás, el film de inauguración del festival es The Great Gatsby de Baz Luhrmann y el jurado de la Competición Oficial es presidido por Steven Spielberg.


14.4.13

UN BUEN ANALISIS DE LA FRAGILIDAD HUMANA

RUST AND BONE (De rouille et d’os). Francia, 2012. Un film de Jacques Audiard

Después de la magnífica película Un Profeta (2009) donde el realizador Jacques Audiard abordó un drama carcelario, ahora considera en Rust and Bone una compleja historia romántica.
Marion Cotillard, la sensible actriz que ganó un Oscar interpretando a Edith Piaf en La Vie en Rose (2007) vuelve a ofrecer otra notable interpretación animando a Stépahnie, una joven domadora de orcas en un delfinario de la riviera francesa. Su despreocupada vida no desprovista de placer sexual, cobra un giro inesperado cuando un desgraciado accidente en su lugar de trabajo motiva que se le deban amputar sus dos piernas.

Por su lado, el eficiente actor belga Matthias Schoenaerts es Ali, un padre monoparental que deja su lugar nativo de Bélgica junto con su pequeño hijo Sam (Armand Verdure) para comenzar una nueva existencia en Francia donde vive su hermana (Corinne Masiero) con su esposo. Sin dinero alguno, logra salir del apuro trabajando como guardia de seguridad de un club nocturno, participando con su cuerpo musculoso en combates de lucha y valiéndose de pequeños hurtos para sobrevivir.

Antes de que aconteciera el dramático hecho que cambió su existencia, Stéphanie llega a conocer a Ali. A pesar de que sus personalidades son completamente opuestas, - la sensualidad y femineidad de ella contrasta con las características del hombre primitivo, bruto y marginal que denota Alí- al poco tiempo se produce entre ambos una atracción estrictamente carnal y visceral, en la que los sentimientos quedan completamente de lado. Con todo hay algo en común que los vincula: la discapacidad física de ella con la vulnerabilidad emocional de Ali llevando una vida errante sin rumbo fijo.

Aunque esta historia escrita por el realizador y Thomas Bidegain tiene una estructura melodramática, el director evita sentimentalismo alguno, aunque eso no impide que los sentimientos subyacentes afloren tardíamente en forma natural y efectiva. Audiard es uno de esos inteligentes directores que ponen atención a mínimos detalles, tratando de que a través de gestos, miradas y movimientos de sus personajes se conozcan las motivaciones que conducen a ocultar celosamente sus emociones.
Matthias Schoenaerts y Marion Cotillard

El film se valoriza con la excelente labor de Cotillard y Shoenaerts quienes además de exhibir una gran química transmiten con gran intensidad la vibrante situación de dos seres que necesitando ayuda y apoyo emocional, buscan con tenacidad la redención que los aliente a seguir viviendo esperanzados. Si bien puede resultar previsible el derrotero de los mismos traspasando la barrera de la intimidad física para concluir en legítimo amor, esa evolución se produce en forma natural y convincente.

Visualmente elegante, la música de Alexandre Desplat con buena combinación de baladas y canciones de rock se adapta acertadamente a la historia narrada.

Aunque este atípico drama romántico no alcanza a tener la dimensión universal de Un Profeta, el relato satisface como un buen análisis de la fragilidad humana conformando un film de calidad superior.

La transferencia del film a Blu-ray es muy buena en términos de imágenes produciendo una elegante presentación; elogios similares merece la nitidez de los diálogos así como la transparencia de la banda sonora creando una atmósfera agradable de oír.

Entre sus extras, el video incluye las entrevistas del periodista francés Arnaud Calistri con el director Audiard y el guionista Bidegain aportando valiosos comentarios sobre el film. Pero quizá el material adicional de mayor interés es Making Rust and Bone: A Film by Antonin Peretjatko, un documental de casi una hora de duración donde además de brindar aspectos sobre el proceso de filmación brinda detalles sobre la forma en que mediante el uso de la tecnología CGI se logró que las piernas de Marion Cotillard pudieran ser borradas de la imagen en la etapa de posproducción, así cómo los efectos especiales lograron que la protagonista pudiera caminar con las prótesis realizadas.

El Blu-ray se presenta en su versión original francesa con subtítulos optativos en francés e inglés. Los extras están subtitulados en inglés.  Jorge Gutman

9.4.13

TRES MUNDOS

TROIS MONDES. Francia, 2012. Un film de Catherine Orsini.

El sentimiento de culpa que tantas veces ha sido tratado tanto por la literatura como por el cine, constituye el tema central de Tres Mundos, un muy buen drama de suspenso psicológico de connotaciones sociales.

La directora Catherine Orsini co-autora del guión escrito con Benoît Griffin presenta el caso de Al (Raphaël Personnaz), un joven de humilde origen que logró abrirse paso para llegar a desempeñar una posición gerencial en una importante concesionaria de automóviles y próximo a ser promovido al máximo cargo de la empresa. A solo diez días de casarse con Marie (Adèle Haenel), la hija del dueño (Jean-Pierre Malo) del establecimiento, nada le hace sospechar de la mala jugada que le tiende el destino. Después de una noche de parranda con exceso de bebida junto a dos amigos y compañeros de trabajo, en el camino de regreso atropella con su coche a un individuo; presa del temor y en parte influido por sus amigos, en lugar de socorrerlo lo deja herido huyendo del sitio. Aunque el grupo decide mantener silencio, la culpa corroe hondamente a Al, consciente de haber procedido en forma irresponsable y cobarde.

De ahí en más el relato va adquiriendo mayor densidad en la medida que Al ignora que en la noche del accidente una joven mujer, Juliette (Clotilde Hesme), desde el balcón de su casa observó lo ocurrido y que inmediatamente trató de auxiliar a la víctima para después entrar en contacto con su esposa Vera (Arta Dobroshi), una mujer indocumentada de Moldavia.

Lo descripto es solamente el comienzo de la pesadilla que va adquiriendo el carácter de un thriller cuando Al, por imperio de imprevistas circunstancias que resultaría indiscreto revelar, se vinculará con Juliette y posteriormente con Vera.

Siendo demasiado riguroso uno podría encontrar ciertas situaciones no completamente plausibles pero en todo caso está muy bien descripto la personalidad de Al y el modo cómo la culpa lo va afectando y conduciendo a un punto de no retorno. No menos importante es la connotación social que adopta el relato con relación a los tres mundos a que alude el título; así se ilustra el de Al, el de la clase privilegiada a la cual pertenecen su novia y futuro suegro y finalmente el de Vera con las dificultades propias en su condición de inmigrante ilegal.

La actuación general es irreprochable; Personnaz transmite muy bien las emociones inmovilizantes y destructivas de su personaje, Hesme también se destaca como la joven indecisa de actuar frente a lo que su conciencia le señala por conflictos de sentimientos en tanto que Vera infunde intensidad a una mujer que sin su marido inesperadamente se encuentra totalmente desprotegida.
Clotilde Hesme y Raphaël Personnaz
Conclusión: A pesar de que el film es narrado en forma convencional la realizadora ha logrado que el espectador se sienta gratamente atrapado por el mismo desde el principio hasta su convincente desenlace. Jorge Gutman

ADMISION UNIVERSITARIA

ADMISSION. Estados Unidos, 2013. Un film de Paul Weitz 

Aunque dispone de los elementos necesarios para llegar a interesar,  Admission resulta deslucido por no encontrar el tono justo en su narración medianamente monótona y porque además cuenta con un guión demasiado salpicado que no logra el objetivo propuesto.

Tina Fey anima a Portia Nathan, una empleada del departamento de admisiones de la Universidad de Princeton que se ocupa de revisar las solicitudes que le hacen llegar los postulantes que aspiran a estudiar en la prestigiosa institución.

En ese cargo compite con su colega Corinne (Gloria Reuben); cada una de ellas trata de hacer méritos para ocupar la jefatura del departamento teniendo en cuenta que en poco tiempo más se retirará su actual titular (Wallace Shawn) quien deberá elegir a una de las dos mujeres para sucederle en su cargo.

Al propio tiempo, en una visita que Portia efectúa a una escuela secundaria, se encuentra con John Pressman (Paul Rudd), un profesor local y antiguo compañero de estudios de la universidad de la joven. Cuando él le pide que considere en forma especial la solicitud de ingreso a Princeton de Jeremiah Balakian (Naat Wolff), un prodigioso estudiante autodidacta aunque sin antecedentes académicos que le favorezcan, Portia se encuentra conmocionada al enterarse de que ese muchacho sería el hijo a quien ella había entregado en adopción al momento de nacer.
Tina Fey y Paul Rudd
En papel escrito, la historia resulta más interesante de lo que es; en los hechos, el relato se diluye introduciendo personajes que no agregan elementos importantes a la trama central. Así, tanto la presencia del compañero de muchos años de Tina (Michael Sheen) que súbitamente la abandona, la presencia de su madre excéntrica (Lily Tomlin), o bien las muy tibias escenas románticas que mantiene con John, distraen del problema central que el film plantea.

Lo más importante de esta historia es mostrar hasta qué punto Portia está dispuesta a quebrantar los rígidos códigos de admisión de la universidad para que la solicitud de su supuesto hijo sea aceptada, con los problemas morales que el hecho conlleva por ciertas maniobras “non sanctas” realizadas. Pero tanto este asunto como las razones que motivaron a que ella quedase liberada de la responsabilidad de hacerse cargo de su bebé a su nacimiento, no generan emoción alguna; lo que se contempla es una desdibujada comedia dramática sin drama ni humor alguno.

Conclusión: Excepto algunos detalles de interés sobre la responsabilidad que atañe a un departamento de admisiones para aceptar o rechazar las solicitudes de los postulados, el film carece de fuerza contagiosa al no existir personajes atractivos, interpretaciones trascendentes o un guión cohesionado que logre atraer.   Jorge Gutman

LA CASA BLANCA HECHA AÑICOS

OLYMPUS HAS FALLEN. Estados Unidos, 2013. Un film de Antoine Fuqua

Este es un típico film de acción que partiendo de una aceptable premisa inicial, al poco tiempo comienza a perder fuerza por su total falta de credibilidad con respecto a cómo el drama está expuesto.

El prometedor inicio presenta a Mike Banning (Gerard Butler) como agente del servicio secreto del Presidente de Estados Unidos, Benjamin Asher (Aaron Eckhart), con quien mantiene una muy amistosa relación. Sin embargo, cuando en una noche invernal y con plena nieve, el automóvil presidencial con Asher y su esposa (Ashley Judd) en su interior sufre un dramático vuelco, Banning viajando en un coche trasero apresuradamente se baja del mismo para tratar de auxiliarlos, logrando salvar al Presidente pero no así a su señora. Como consecuencia de la tragedia, y aunque Banning no es culpable de lo acontecido, es transferido a un cargo de menor responsabilidad en el Departamento del Tesoro y por lo tanto alejado del primer mandatario.

Tras el prólogo descripto, la acción se desplaza un año y medio después, en momentos en que uno se impone por la televisión sobre la alta tensión existente entre Corea del Norte y Corea del Sur. En esos momentos, Asher recibe en su despacho de la Casa Blanca al embajador de Corea del Sur; en el transcurso de las conversaciones preliminares, se produce un desmesurado ataque aéreo que parte en dos al Monumento de Washington en tanto que por tierra las ametralladoras de terroristas norcoreanos disfrazados de turistas van cobrando decenas de víctimas: el grupo liderado por un despiadado jefe (Rick Yune) tiene como objetivo invadir la mansión presidencial y secuestrar al Presidente. La violencia desplegada se traduce en una verdadera carnicería humana durante los 20 minutos que dura el ataque.
Gerard Butler

Dada esta situación límite, el servicio de seguridad traslada al Presidente y su personal más cercano juntamente con el embajador a un refugio subterráneo, pero la maniobra es inmediatamente descubierta por los terroristas quienes asesinan al diplomático y toman como rehenes a Asher, al Vicepresidente (Phil Austin), a la Secretaria de Defensa (Melissa Leo) y a otros altos funcionarios allí presentes. Cuando Banning se entera de la situación reinante, decide dirigirse de inmediato hacia la Casa Blanca, a la que llega completamente indemne a pesar de tener que atravesar el fuego de las ametralladoras.

Frente a la dramática situación el Portavoz de la Cámara de Representantes (Morgan Freeman) asume interinamente la presidencia. Durante una larguísima jornada que se extiende por 24 horas, el intrépido Banning tratará de ubicar al hijito del Presidente (Finley Jacobsen) escondido en la Casa Blanca, trasladarlo a un lugar seguro, cooperar con el Presidente en ejercicio informándole de lo que está sucediendo, eliminar todas las barreras de fuego que se le interponen en el camino y, sobre todo, rescatar con vida al Presidente de la Nación.

Como se puede desprender de este film, el ex agente caído en desgracia se convierte súbitamente en un omnipotente y superpoderoso héroe capaz de enfrentar por sí sólo y vencer a una multitud de terroristas armados hasta los dientes. Por lo descripto y por muchos otros detalles que conviene no revelar, uno no puede dejar de asombrarse de cómo es posible concebir una historia con tan poco asidero real para suponer que los servicios secretos o la fuerza militar americana puedan actuar con tanta torpeza. Si bien un intento de invadir la mansión presidencial no es algo completamente desechable después de lo que el mundo presenció en septiembre de 2001, lo que resulta altamente cuestionable es la forma en que esta historia está implementada al ser sustraída de un marco aceptablemente realista.

Los actores se toman muy a pecho los roles que interpretan; lástima que los diálogos banales que deben mantener y las frecuentes frases clichés (“Los Estados Unidos no negocia con terroristas”) que surgen del guión de Creighton Rothenberger y Katrin Benedikt no resulten muy soportables. En cambio merece destacarse el magnífico trabajo logrado en la reproducción fidedigna de la Casa Blanca y sus aposentos interiores convertidos en campo de batalla así como también los exteriores de la Avenida Pennsylvania al 1600 donde está ubicada.

Conclusión: Un film de acción, extremadamente violento y de pedestre.  Jorge Gutman 

LA MAFIA ORIENTAL

NEW WORLD. Corea del Sur, 2013. Un film escrito y dirigido por Park Hoon Jeong

A pocas semanas de haberse conocido el thriller de espionaje de Corea del Sur The Berlin File llega una nueva producción de ese país que reúne varios aspectos que se le asemejan. New World es un film de suspenso donde el mundo de los espías es reemplazado aquí por el de los topos o informantes que deben adoptar una falsa identidad para el cumplimiento de sus funciones.

El director Park Hoon Jeong aborda un tema bastante familiar puesto que el cine de Hong Kong lo trató en !nternal Affairs (2002) y posteriormente lo consideró Martin Scorcese en The Departed (2006). En todo caso, lo importante es cómo está relatado y en tal sentido el resultado es satisfactorio.

La historia gira en torno del crimen organizado de Corea del Sur y la policía que trata de desenmascarar a sus integrantes. Cuando el padrino de la mafia más importante del país muere súbitamente, surge una sensación de sospecha e incomodidad entre sus integrantes porque no quedan muy claras las causas en que el deceso se produjo. El paso inmediato es tratar de llenar el puesto donde dos importantes subordinados del desaparecido jefe ansían reemplazarlo. Uno de ellos es Lee Joong-goo (Park Seong-woong) y el otro es Jeong Cheong (Hwang Jeong-min); este último, tiene como principal asistente a Lee Ja-seong (Lee Jeong-jae), quien además de merecerle la máxima confianza lo trata como si fuese un familiar directo. Lo que Cheong ignora es que Lee es un encubierto policía que trabajó durante 8 años bajo la atenta mirada del jefe policial Kang (Choi Min-sik). Precisamente, en este momento clave en que debe elegirse un nuevo líder, Kang trata de utilizarlo para que le suministre los máximos detalles sobre lo que acontece en la organización durante esos momentos decisivos a fin de tratar de influir en la misma para dañar las relaciones existentes entre los contendientes al codiciado puesto.
Choi Min-sik


El realizador logra crear un clima de efectiva tensión a medida que los dos altos ejecutivos mafiosos tratan de moverse para que cada uno de ellos resulte elegido. Pero con todo, la nota más dramática se produce con respecto al conflicto que la doble identidad produce a Ja-seong, donde su señora –recientemente embarazada- ignora el doble juego en el que está envuelto y dónde no vislumbra el modo cómo desligarse de esta situación; algo que le queda claro es que está arriesgando su vida porque si surge la menor sospecha sobre su colaboración policial, el sindicato del crimen lo eliminará en forma inmediata. Para peor, no puede exponer su problema a persona alguna porque sabe que cualquier comentario que hiciera no haría más que agravar su seguridad personal.

Lo que diferencia este film de otros típicos del género es la excelente descripción de personajes que cobran vida a través de buenas actuaciones; además cuenta con una intriga que ofrece la emoción necesaria para que la historia no pierda interés, culminando con un imprevisible desenlace que ofrece cierto margen para la reflexión.

Conclusión: Un interesante film que aborda el conflicto de la doble personalidad, así como otros aspectos vinculados con la duplicidad, lealtad, traición y supervivencia humanaJorge Gutman

UN EXITOSO RECHAZO

NO. Chile, 2012. Un film de Pablo Larraín.

Después de la cálida recepción crítica recibida en mayo de 2012 en oportunidad de su estreno internacional en el Festival de Cannes, este film de Pablo Larraín siguió acumulando elogios en otros festivales, fue nominado al Oscar de la mejor película extranjera y de hecho se convirtió en la película latinoamericana más comentada de los últimos meses. Hay dos buenas razones que justifican el hecho; por un lado su tema de indudable importancia social y, además, por su buena realización. Completando una trilogía de cine político que comenzó con Tony Manero (2008) y prosiguió con Post Mortem (2010), No es el más logrado de los tres.

Basado en dramáticos acontecimientos vividos en Chile durante la sangrienta dictadura militar que comenzó en 1973 y se prolongó hasta 1990, el nudo central del relato gira en torno del plebiscito que en 1988 tuvo lugar y cuyo resultado determinaría si el régimen del general Pinochet continuaría o no gobernando el país. Aunque es sabido que el resultado de dicha consulta fue un rotundo No, el excelente guión de Pedro Peirano -basado en la pieza Referéndum de Antonio Skarmeta- permite mantener la intriga hasta el final.

Larrain entremezcla material de archivo documental con la filmación restante a través de la cámara video U-matic, muy popular en esa época. Es posible que dicho procedimiento técnico pueda producir cierta incomodidad de visión; sin embargo, esta situación está ampliamente compensada porque en términos de desarrollo dramático crea un clima de auténtica veracidad donde el espectador participa de los acontecimientos como si los estuviese viviendo personalmente.

En la ficción de los hechos, el relato presenta a René Saavedra (Gael García Bernal) un ejecutivo de publicidad que recién llegado del exilio en México ahora trabaja  en una importante compañía de su especialidad preparando spots publicitarios para la televisión.

Dado que el padre de René había sido un disidente exilado, un viejo amigo suyo socialista (Luis Gnecco) lo convence para que se ocupe de diseñar una campaña tendiente al triunfo del No. A partir de allí, vuelca todos sus esfuerzos para elaborar una estrategia que permita llegar al teleespectador tratando de aprovechar de la mejor forma posible el espacio de 15 minutos diarios que el gobierno otorga al espectro opositor. El desafío que enfrenta este publicitario es muy grande porque por una parte es necesario adoptar una táctica que no pueda irritar al régimen evitando referencias al terror que el pueblo estaba sufriendo; por la otra es necesario un método cuyo mensaje llegue claramente al público en forma dinámica y divertida; en consecuencia y adoptando el lema de “Chile, la felicidad está en camino”, René utiliza su imaginación para crear efectivos cortos publicitarios impregnados de optimismo y sazonados con coloridos números musicales.

En la vida personal, René vive solo pero comparte a su pequeño hijo (Pascal Montero) con Verónica (Antonia Zegers), su ex mujer, una activista política de izquierda quien no cree en el compromiso en el que él está implicado. Por otra parte, el joven ejecutivo tampoco se siente muy cómodo teniendo en cuenta que su jefe (Alfredo Castro) está al frente de la campaña opuesta conducente al , lo que agrega una complicación más a su estado emocional. A medida que los días de la votación se acercan y el No parece estar ganando más adeptos, la tensión dramática se va acumulando cuando René y su equipo van recibiendo peligrosas amenazas.
Gabriel García Bernal, protagonista de NO

El film cuenta con un elenco que se desempeña con absoluta naturalidad en sus respectivos personajes; en especial cabe remarcar el desempeño de García Bernal transmitiendo con convicción la imagen de un individuo que aunque en principio le interesa ofrecer un buen servicio a sus clientes, progresivamente el rumbo de los acontecimientos motivan que la causa en la que está embarcado adquiera conciencia social en su persona.

Conclusión: Larrain ha logrado un sólido documento que a pesar de su trasfondo dramático adopta un tono de sátira política con momentos hilarantes muy bien logrados que conducen a un ambivalente final feliz.  Jorge Gutman