12.5.17

“SLAVA’S SNOWSHOW”: UNA SUTIL BELLEZA

Comentario de Sergio Martínez

Habíamos visto uno de sus espectáculos hace unos años en el marco del festival Just For Laughs / Juste Pour Rire el evento anual dedicado al humor y la comedia que se celebra en Montreal cada verano. Slava ha estado de regreso en estos días ofreciendo nuevamente un espectáculo de gran calidad y que—la verdad sea dicha—es difícil de catalogar.

Los personajes en escena son payasos, pero el espectáculo no es propiamente circense, tiene humor pero no es comedia, en los hechos parte de la música y algunos de los varios sketches tienen más bien un aire melancólico, no hay diálogos aunque sí sonidos y una de sus canciones (“Blue Canary”) es entonada con una letra mayormente ininteligible al estilo de Chaplin cantando “Titina” en “Tiempos Modernos”. En los hechos se trata fundamental de un espectáculo de pantomima que a uno le puede rememorar algunas de las mejores creaciones del cine mudo. Pero también contiene elementos modernos en la forma de efectos, tanto de sonido como de luz y movimientos de la escenografía que, como señalamos, hace difícil de situarlo en un género específico.
 



Todo eso para finalizar de un modo muy lúdico y facilitando la interacción con el público que es sujeto a una “nevazón” con trozos de papel y luego a la irrupción de gigantescos globos. En suma, una presentación de alta calidad artística, entretenida, apta para todo público, excepto para niños muy pequeños, y que a su término a uno le ha levantado el espíritu.

El espectáculo ha sido concebido y es puesto en escena por el artista ruso Slava Polunin y ha sido galardonado con el Drama Desk Award por su Experiencia Teatral Única y ha sido nominado para el Tony Award como Mejor Evento Teatral Especial.


El público de Montreal tiene todavía la oportunidad de ver este extraordinario espectáculo hasta el 20 de mayo en el Teatro Saint Denis (1594 St. Denis, Metro Berri-UQAM)

Fotos                                                                     
Arriba: Los payasos en escena durante su     interpretación de Blue Canary                             
Al centro: La escenografía y el marco musical hacen de Snowshow un espectáculo de sutil belleza   A la derecha: La "nevazón" sobre el público                
                                                                                                        

22.4.17

¡A su salud señora Robinson! 50 años del icónico The Graduate (El Graduado)

Afiche del icónico film de 1967
Comentario de Sergio Martínez

Llenó las fantasías de legiones de jóvenes espectadores de cine en 1967, cuando fue estrenada. También tocó el tema de las relaciones extramaritales con un enfoque no prejuiciado, tal vez incluso de celebración. Y, por supuesto, representaba a la emergente clase media alta suburbana de Norteamérica de una manera más cínica pero realista. The Graduate (El Graduado), dirigida por Mike Nichols con Dustin Hoffman y Ann Bancroft en los papeles principales, es una de esas películas icónicas de los años 60, por un lado, retrata de manera muy incisiva a la sociedad norteamericana de ese período y al mismo tiempo sigue siendo relevante para el público actual. Es por eso que como una forma de marcar el 50º aniversario de su estreno, se proyecta estos días como parte de la selección de películas clásicas de Cineplex. Una excelente oportunidad para que los jóvenes espectadores lo vean en la gran pantalla con una banda sonora mejorada, y para un público más maduro la ocasión de revivir algunos de esos momentos especiales. La señora Robinson (Ann Bancroft) sentada en la cama y la cámara en un primer plano, enfocando justo bajo su pierna erguida enmarcando a Ben Braddock (Dustin Hoffman) debajo. Un confundido Ben pronunciando torpemente esa línea famosa: "Sra. Robinson - está tratando de seducirme ... ¿No?"

Hoffman, entonces un joven actor, lanzó su carrera con su versión del recién graduado que está de vuelta en casa y es el centro de una fiesta que su padre ha lanzado para celebrar los logros académicos de su hijo. Otro diálogo memorable desde ese momento apunta a un desarrollo que sería demasiado cierto. Mientras caminaba por la orilla de la piscina, el Sr. McGuire (Walter Brooke), un amigo de la familia aconseja a Ben:
"Plásticos", le aconseja un amigo de
la familia al reciente graduado
"Sr. McGuire: Sólo quiero decirte una palabra, sólo una palabra.
Ben: Sí señor.
Sr. McGuire: ¿Estás escuchando?
Ben: Sí lo estoy.
Sr. McGuire: "Plásticos".
Ben: Exactamente, ¿qué quiere decir?
Sr. McGuire: Hay un gran futuro en los plásticos. Piénsalo. ¿Lo pensarás?

Desde las omnipresentes botellas de plástico para los refrescos, hasta las imágenes de la vida marina sofocada por la basura plástica, cincuenta años más tarde somos muy conscientes de lo que significó ese gran futuro.

La seducción
Sin embargo, lo más interesante es la situación en la que Ben se encuentra después de someterse a sus deseos por la sexy seductora y su repentino descubrimiento de un interés amoroso por la hija de la Sra. Robinson, Elaine (Katharine Ross), y las consecuencias de su dilema. 

El dilema entre la sexy Sra. Robinson y la joven Elaine
(Recuerdo las conversaciones con otros jóvenes espectadores de ese tiempo acerca de si Ben preferiría a la sexy y atractiva señora Robinson o a la inocente pero más bien desabrida Elaine. En ese momento todos tomamos partido por la sexy seductora, cincuenta años después -y con la añadida experiencia que se supone que tenemos, tal vez nuestra preferencia sería totalmente diferente).

The Graduate es una de esas películas clásicas que merecen ser vistas en la gran pantalla. Uno cómodamente sentado en un teatro con el sonido llenando el espacio, sobre todo con las letras pegadizas de Simon y Garfunkel: "And here's to you, Mrs. Robinson /  Jesus loves you more than you will know / Wo Wo Wo…"  ("A su salud Sra. Robinson / Jesús te ama más de lo que sabrás / Wo Wo Wo ...")

Últimas presentaciones de El Graduado, domingo 23 de abril a las 12:55 en los cines Scotiabank Cinema, Cineplex Odeon Brossard & VIP Cinemas, and Coliseum Kirkland Cinemas en Montreal.

29.12.16

CINE EN LA PLAZA: LO MEJOR DE 2016

Crónica de Sergio Martínez

Revisando lo que fue lo mejor en las pantallas grandes—en base a lo que hemos visto en Montreal durante 2016—tenemos que constatar que, con respecto a años anteriores, ha habido un mayor predominio de la producción originada en Estados Unidos. En nuestra lista sólo contamos cuatro filmes provenientes de fuera de Hollywood: el coreano The Handmaiden, el canadiense Juste le fin du monde / It’s Just the End of the World, el británico-sudafricano Eye in the Sky y el australiano Lion. Por cierto esa abrumadora presencia hollywoodense no debe sorprender ya que al fin de cuentas, se trata de la más poderosa maquinaria en el medio cinematográfico mundial. Tampoco se trata de estereotipar esa producción: Hollywood produce una enorme cantidad de filmes muy malos, otros tantos que son mediocres, pero también algunos que bien merecen ser considerados como de alto valor artístico.

Hemos de empezar por tres menciones honrosas de este año:
Kubo and the Two Strings, animación al estilo japonés 
·         Kubo and the Two Strings (Dir. Travis Knight, USA). Un interesante trabajo de animación en el estilo de la bien conocida animación japonesa. La historia es también una fábula ambientada en Japón.
·         Snowden (Dir. Oliver Stone, USA). Con Joseph Gordon-Levitt en el rol del ex agente de la NSA gracias a quien se pudo saber de una serie de operaciones encubiertas emprendidas por los servicios de inteligencia estadounidenses.
·         Jackie (Dir. Pablo Larraín, USA). La primera incursión de este director chileno en el cine norteamericano y además abordando un tema y una figura muy emblemáticos en la historia contemporánea de Estados Unidos: Jackie Kennedy en el período inmediato al asesinato de su esposo, pero a su vez indagando en lo que representó John Kennedy en ese particular momento histórico. Kennedy—y su breve paso por la Casa Blanca representado con esa idea entre mística y ilusoria de Camelot—en definitiva quedando para siempre  en el imaginario popular norteamericano como un momento de promesa abruptamente interrumpido.

Iremos ahora en orden creciente indicando las mejores 10 películas de 2016:
10. Zootopia (Dir. Byron Howard, Rich Moore. USA). Uno de esos filmes de animación que reafirman aquello de que este género cinematográfico no es exclusivamente para niños. En los hechos, niños muy pequeños no logran comprenderlo plenamente. Zootopia es una impresionante fábula que a través de personajes zoomorfos en realidad presenta una vibrante imagen del mundo humano. Nuestra escena favorita es aquella en que los protagonistas deben hacer un trámite en una oficina pública y los que trabajan como burócratas son esos animales llamados perezosos (también conocidos como marmotas).

Colonel Powell (Helen Mirren) debe enfrentar
un dilema moral
9. Eye in the Sky (Dir. Gavin Hood, Reino Unido / Sudáfrica).  Con la excelente actuación de Helen Mirren como la coronel Katherine Powell, quien tiene que tomar una compleja decisión en este tiempo en que los drones permiten que en la guerra moderna pueda liquidarse a alguien a mucha distancia de los hechos. El dilema moral se plantea cuando para eliminar a una peligrosa banda terrorista y a su jefa en un país africano, se debe enviar un misil desde un drone. El problema es que junto a la casa donde se ocultan los terroristas, una chica se ha instalado para vender el pan que diariamente hace su madre. ¿Será la niña un daño colateral más?

El tema de las relaciones humanas 
es bien captado
en Juste le fin du monde de Xavier Dolan
8. Juste le fin du monde /It’s Just the End of the World (Dir.  Xavier Dolan, Canadá). Este notable joven director de la provincia de Quebec nunca deja de sorprendernos con sus minuciosas búsquedas en los recovecos de las relaciones humanas. En este caso, un exitoso escritor quebequense, avecindado hace años en Francia, retorna a su pequeño pueblo en Quebec para decirle a su familia que se halla enfermo de Sida y que va a morir. Pero el retorno no transcurre como él esperaría y pronto tiene que lidiar con  viejos conflictos intrafamiliares.

Intriga y erotismo en el film coreano The Handmaiden
7. The Handmaiden (Dir. Chan-wook Park, Corea del Sur). Ambientada en la época de la ocupación japonesa, esta es una historia en que se entremezclan la intriga, una buena dosis de erotismo y otro tanto de crueldad. Un inescrupuloso personaje busca la manera de casarse con una joven japonesa que no tiene otra familia que su tío, pero sí una abundante fortuna. Para mantenerse informado utiliza a una chica que es su cómplice y quien será colocada en el puesto de criada de la joven rica. La historia sin embargo va a tener muchas vueltas inesperadas. El film mantiene el interés de la audiencia hasta el final mismo de la historia.

6. Manchester by the Sea (Dir. Kenneth Lonergan, USA).  El protagonista (Casey Affleck) debe retornar al pueblo que hace unos años dejó, a raíz de un suceso que quiere olvidar. Ahora el motivo es la muerte de su hermano y el hecho que él tendrá que hacerse cargo de su sobrino adolescente. Pero las heridas que dejó el incidente de su anterior vida en el pueblo y que hasta entonces había querido dejar de lado, ahora vuelven a atormentarlo. Una excelente actuación de Affleck y una atmosfera gris y agobiante creada por la fotografía hacen de este film uno de los más impactantes, este año, a nivel emocional.

5. Arrival (Dir. Denis Villeneuve, USA). Los extraterrestres han arribado, pero en verdad este film no es tanto una historia de ciencia-ficción ni mucho menos de acción, sino más bien uno que se plantea un problema muy preciso: cómo comunicarnos con seres de otro planeta. Una lingüista (Amy Adams) es reclutada para intentar resolver este agudo problema comunicacional, del cual puede depender si la inesperada presencia extraterrestre debe ser resuelta mediante la búsqueda de diálogo o a través de la fuerza militar. Sin embargo si uno ha de preguntarse sobre el film mismo y su significado, al final la respuesta a esa interrogante está en la narrativa misma.

La La Land, un homenaje a la gran tradición
de cine musical de Hollywood
4. La La Land (Dir. Damien Chazelle, USA). Este es un encantador film musical, en los hechos es un tributo a la mejor tradición del cine musical de Hollywood. Vemos citas de filmes famosos de este género como los bailarines en la escena inicial que nos van a recordar a West Side Story, otras en que se nos recuerda Singing in the Rain, o An American in Paris, sin olvidar los pasos de baile que hicieron famosos a Fred Astaire, Ginger Rogers o Gene Kelly. Por otro lado, esta es una película en que las canciones y la música están plenamente justificadas e integradas en el contexto de la narrativa. Excelentes actuaciones de Ryan Gosling como el pianista que sueña con su club de jazz y la encantadora Emma Stone, la aspirante a actriz, que es camarera en un café y que también tiene sus sueños.

La rebeldía de Captain Fantastic
3. Captain Fantastic (Dir. Matt Ross, USA). El choque entre civilización, tal como se la entiende convencionalmente, y la vida libre de una suerte de utopía mezcla de hipismo, ecologismo y politización radical, se llega a producir cuando el protagonista (Viggo Mortensen) que vive con sus hijos en una aislada área boscosa del oeste norteamericano, se ve obligado a marchar a la ciudad con sus hijos debido a la enfermedad y muerte de la esposa. Recriminaciones le llueven por parte de quienes lo culpan por la muerte de su mujer. Para peor, su suegro lanza una demanda judicial para pedir la custodia de los niños. Esta es una película que describe muy bien las situaciones en juego, y que tampoco escatima críticas al estilo de vida alternativo que se propone por parte del padre libertario, que también tiene arranques autoritarios.
Era la peor cantante de ópera, pero cantó en el
Carnegie Hall

2. Florence Foster Jenkins (Dir. Stephen Friars, USA). Basada en la historia real de esta mujer, una patrocinadora de las artes, especialmente la música en Nueva York, en un momento eso sí ella quiere ir más allá: ella quiere cantar, y quiere hacerlo nada menos que en el Carnegie Hall. Hay algo de manipuladora y de ingenua en Florence (interpretada magistralmente por Meryl Streep) como de encantador y protector en su compañero (también muy bien encarnado por Hugh Grant). En última instancia ella efectivamente logra cantar en el Carnegie Hall, incluso graba discos. Era la peor cantante de ópera de la historia. Un film lleno de encanto, de humor y de agudas observaciones sobre el ser humano.

Lion: una larga odisea desde la India a Australia
1.            Lion (Dir. Garth Davis, Australia). Basada en la historia real de un niño de la India, de familia muy pobre, que insiste en acompañar a su hermano mayor en un trabajo nocturno. El chico debe quedar solo mientras su hermano sale de la estación de trenes a buscar su trabajo, como siente frío se mete al vagón de uno de los trenes, súbitamente el tren parte y no para hasta unos mil quinientos kilómetros más lejos. El chico, a ese momento de 5 años, llega a otra ciudad, donde no habla el idioma local y es finalmente enviado a un orfelinato. Una familia australiana lo adopta y una nueva vida comienza para él. Ahora un joven exitoso en su carrera, el muchacho (Dev Patel) un día decide reencontrarse con sus orígenes. (Él reconstruye su odisea de niño con ayuda de los mapas de Google, hecho que algunos críticos subrayan demasiado, sin embargo eso es sólo un elemento accesorio, pero el hecho que algunos lo resalten tanto sólo indica cierta incapacidad para distinguir entre lo esencial y lo incidental en una historia). Ese impulso a re-trazar su viaje en tren de niño, lo llevará a dar con sus identidades, tanto la actual, como la que había dejado cuando sólo tenía 5 años.

Se trata de un film muy poético, de una narrativa sobria y con excelentes actuaciones del ya mencionado Patel y de Nicole Kidman, como la madre adoptiva del niño.